Jalisco.- La pequeña, de nombre Heidi y escasos dos años de edad, había ingerido una galleta bañada con raticida que, según las investigaciones fue lanzada a su perro por una persona que hasta el momento no ha sido identificada. La intención era matar al can de la familia “porque ladraba mucho”.
La menor sufrió dos paros cardiacos, durante el traslado y al llegar al Hospital, en donde dos días después falleció.
El lamentable hecho se registró en Tototlán, Jalisco, en donde la Fiscalía mantiene abierta una carpeta de investigación, sin que hasta el momento se tengan datos de o los causantes del mismo.





















