Por Mario Castillo Rodríguez
Chetumal.-Mientras diversos prestadores de servicios turísticos, e incluso la misma Asociación de Hoteles del Centro y Sur de Quintana Roo aseguran que el Fideicomiso de Promoción Turística Gran Costa Maya no está rindiendo los frutos necesarios para el detonante de dicha región, su director general reconoce que la falta de recursos es producto de los escasos resultados.
Fernando Salazar Cámara dijo desconocer el motivo por el que piden su cabeza al frente de dicho Fideicomiso, aunque dejó en claro que el trabajo que ha venido realizando ha sido a base de esfuerzos, ya que el funcionamiento de éste ha dependido de una serie de créditos que oscilan en cerca de 1.5 millones de pesos, ante la inadecuada fluidez de los dineros para su operación.
Ante tales cuestionamientos, Salazar Cámara presumió un pírrico incremento del 6 por ciento en afluencia turística en comparación con años anteriores, toda vez que a finales del 2015 –dijo- se registraban 500 mil cruceristas que arribaron a Mahahual, 480 mil visitantes provenientes de Centroamérica y más 500 mil personas hospedadas en los destinos del sur de la entidad.
No obstante, también reconoció que para que el Fideicomiso sea efectivamente funcional debe ser reforzado en materia económica para poder llegar a todas partes, así como propiciar un verdadero intercambio con tour operadores y demás empresas para que conozcan los destinos de la zona sur de Quintana Roo, que es como se venden los destinos.
Asimismo señaló que para operar de una mejor manera requieren cubrir los pasivos que a la fecha sostienen con empresas. “Lógicamente lo que tenemos que hacer es pagar los pasivos para seguir trabajando. Es muy poco lo que debemos, no debemos arriba de 1 millón 400 mil pesos”, indicó el entrevistado al añadir que su presupuesto anual es de 8 millones 800 mil pesos.
No hay que pasar por alto que los viajes constantes de Fernando Salazar a diversos puntos de la República Mexicana, han sido constantes y permanentes en el supuesto de mejorar la promoción turística de la Gran Costa Maya, y todo con cargo a un Fideicomiso que no arroja ni los resultados, ni los beneficios suficientes. Al menos no para los prestadores de servicios y empresas de los destinos del sur de la entidad dedicadas al turismo.





















