Por Mario Castillo
Chetumal.-Una lista de acciones y proyectos a futuro, fueron lo único que la titular de la Secretaría de Desarrollo Económico (SEDE), Rosa Elena Rosado Vázquez, llevó bajo el brazo para «ampliar» ante las y los diputados de la XV Legislatura la glosa del 1er Informe del gobernador de Quintana Roo Carlos Joaquín.
Y es que a pesar de que el «justo desarrollo económico» para equilibrar la zona sur con respecto de la zona norte fue la principal bandera de campaña del actual Mandatario quintanarroense, la citada dama falló en la tarea de reconstruir la quebrantada base económica que tanto demanda la ciudadanía de municipios como Felipe Carrillo Puerto, José María Morelos, Bacalar y Othón P. Blanco.
Si bien expuso como punta de lanza del desarrollo para la zona centro y sur del Estado la creación del Parque Industrial Recinto Fiscalizado Estratégico, esté no se logrará concretar hasta dentro de un plazo de 18 meses, y como bien apuntó en su intervención el diputado Eduardo Martínez Arcila: «Mientras el pasto crece, la vaca ya se murió».
Es decir, no hay proyectos que hablen de un presente, de acciones que hayan dado -durante el año que se informa- un «cambio» al marcado estancamiento económico que sigue colocando a esta parte de la Entidad en plena desventaja competitiva respecto de la zona norte.
Nada, ni un sólo proyecto se pudo exponer más allá de capacitar a los empresarios, y de impulsar a tan sólo 67 comunidades -de las cerca de 400 que tiene Quintana Roo en los municipios del centro y sur – en materia de exponer y comercializar sus productos tan sólo a nivel local, ya que omitió mencionar cómo se han promocionado estos en otras Entidades Federativas y países vecinos como Belice, Guatemala y El Salvador.
El tema de la falta de diversificación económica de la avenida Héroes, en Chetumal, fue algo que no figuró dentro de lo que dijo Rosa Elena Lozano se ha hecho hasta la fecha, ni mucho menos de lo que su dependencia hará en un futuro inmediato.
Aunque la titular de SEDE no perdió la oportunidad de colgarse milagritos ajenos, como los que ha arrojado la marca «Hecho en Quintana Roo», que fue un tema que se impulso durante la pasada administración y que ya llevaba un avance significativo.





















