Por Edgardo Rodríguez.
El ejido de Juan Sarabia avaló la devastación de 800 hectáreas de selva en un área colindante con el ejido de Bacalar, dicha devastación fue apoyada por el comisario ejidal Potenciano Jiménez en contubernio con personal de la Procuraduría Federal de Protección al ambiente (PROFEPA) y la Secretaría de Medio Ambiente (Sema), incluso se habla del despojo de esta superficie a ejidatarios del núcleo agrario.

De acuerdo con los señalamientos de ejidatarios de Juan Sarabia, la devastación de las 800 hectáreas se hizo de manera descarada y con el apoyo del gobierno de Quintana Roo, por lo que interpondrán una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR) ya que se talaron árboles como caoba, cedro y se aniquiló con especies de mamíferos como el jaguar y venados cola blanca, todas protegidas por la NOM-050.
José Antonio Álvarez, ejidatario de Juan Sarabia, denunció que hace unos días recorría su parcela que estaba registrada como selva protegida, sin embargo, no sólo le habían invadido si no que además le devastaron 200 hectáreas de su predio y al solicitar el apoyo de las autoridades ejidales y ambientales, ninguna lo atendió y recibió negativas para visitar la zona devastada.
Ante esta situación, los ejidatarios piden la intervención urgente del presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, para frenar la devastación de la selva de Quintana Roo ya que hasta el momento no se ha dado a conocer a los responsables directos de este ecocidio.


























