Chetumal, Quintana Roo a 19 de Junio.- A la 1 de la mañana con 30 minutos de este lunes sonó el silbato de las calderas del ingenio San Rafael de Pucté, con lo que se dio por concluida la zafra 2022-2023 para los cañeros de Quintana Roo con una duración de 222 días, en los que se molieron un millón 650 mil toneladas de caña.
Benjamín Gutiérrez Reyes, presidente de la Asociación de Productores Cañeros A.C. de la Confederación Nacional de Productores Rurales (CNPR) señaló que, derivado de las lluvias de inicio de zafra y falta de mano de obra, no se pudo conseguir el estimado de un millón 907 mil toneladas, por lo que se tuvo un detrimento de 257 mil toneladas de caña, que al valor actual de la tonelada de caña de 963 pesos, representa 240 millones 750 mil pesos que no se obtuvieron por la industrialización de la vara dulce.
Señaló que debido a la sequía en todo el país, la producción nacional de azúcar tuvo una caída del 14.5%, lo que a su vez ha impactado en el precio de la caña y se espera que al cierre del ciclo cañero nacional el próximo 30 de septiembre, se informe el precio final y se vaticina que la tonelada de caña para Quintana Roo supere los mil pesos, por lo que habría una derrama económica importante para el sur de la entidad.
Por su parte, Evaristo Gómez Diaz, presidente de la Unión Local de Productores de Caña de Azúcar (ULPCA), detalló que ya se encuentran trabajando para la próxima zafra, la cual se espera iniciar en diciembre de este año. No obstante, dijo que lo principal es que el ingenio San Rafael de Pucté les pague la liquidación a los productores cañeros.
Ante ello, aseguró que se encuentran en negociaciones con la industria azucarera para que se pague lo antes posible ya que la Ley Sustentable para el desarrollo de la caña de Azúcar establece que la liquidación debe pagarse a más tardar 30 días naturales después de haber concluido la zafra.






















