Por Marcelino Hu
Chetumal. – En medio de la efervescencia política por las detenciones de Mauricio Rodríguez Marrufo y de Paulina García Achach, la única que parece ha salido bien librada es Claudia Romanillos sobre quien pesan serias acusaciones por la venta a precios por debajo de su valor real, de diversos predios que se consideraban patrimonio del Estado y que hoy, se encuentran en manos de accionistas ligados a ex funcionarios de la administración de Roberto Borge.
Desde diciembre del 2016, días después de comparecer ante la Legislatura actual; sin embargo, se trató en lo que el argot jurídico se le conoce como «amparos exploratorios», es decir para verificar si alguna autoridad tenía iniciada investigación en su contra o si algún juzgado había solicitado su detención.
Sin embargo, uno de ellos dio resultado en el expediente 621/2017, en la cual se le otorgó la suspensión provisional del acto de autoridad.
Por lo anterior, la detención de Claudia Romanillos, es poco probable, aunque por ley está obligada a comparecer, pero bajo la protección de la justicia federal, diferente a lo sucedido en los casos de Mauricio Rodríguez y Paulina García, a quienes esa suspensión provisional no se les concedió.




















