Por Mario Castillo
Chetumal.-La mayoría de las regidoras y regidores del Ayuntamiento de Othón P. Blanco han privilegiado las cuestiones político-partidistas, dejando a un lado su compromiso con la sociedad capitalina, en particular aquellos caminan de manera cercana a los liderazgos de la alianza ganadora (PAN-PRD).
En este sentido, un nutrido número de ciudadanos han coincidido en la exigencia de dejar a un lado las cuestiones de partido, para que los 15 concejales dediquen más tiempo a cumplir las expectativas que la ciudadanía tenía de ellos al inicio de la actual administración.
Pues hay temas como el transporte urbano de Chetumal que merecen mayor dedicación, ya que por andar en la grilla descuidaron lo que debió fortalecerse desde el Congreso del Estado para consolidar una concesión que otorgue mayores garantías a los inversionistas.
Un caso particular es el del regidor Ángel Álvarez Cervera, presidente de la Comisión de Desarrollo Urbano y Transporte, quien ha descuidado sobremanera sus obligaciones al respecto por andar en busca de la Dirigencia del Comité Directivo Municipal del instituto político en el que milita, el Partido Acción Nacional.
Pues si bien es cierto que existe muy poca rentabilidad para el transporte urbano en una ciudad como Chetumal y que también influyó la competencia desleal del SUCHAA, la partida de la empresa transportista Investicora SA de CV derivó también en el nulo trabajo del citado personaje, que incluso sigue distraído impugnando los resultados de la pasada elección interna del PAN donde resultó perdedor.
Salir en la foto, hacer grilla y figurar en las notas de eventos partidistas, ha sido la única labor que se conoce de un regidor que por las condiciones en que llego al Cabildo capitalino está obligado a dar buenos resultados, trabajar de forma más cercana con la sociedad, en lugar de perder el tiempo en asuntos que son estériles para una ciudadanía cada vez más sensata al momento de ejercer su derecho democrático.
A la lista de reclamos también se suma la regidora priista Sara Muza Simón, a quien escasamente se le aprecia en las sesiones de Cabildo, y después de la campaña del 2016 cuando anduvo en busca de voto nunca más la sociedad volvió a saber de ella, al menos no la que vive en las colonias populares.
“Doña Sarita”, anda más ocupada en asuntos de la Fundación Colosio que en los pendientes que ocupan al actual Ayuntamiento. Como bien señalan los ciudadanos, si la edad ya no le alcanza para la dinámica que demanda el cargo por el que generosamente cobra en la Comuna, sería sano para el bien común ceder espacio a nuevas figuras que si puedan dar el ancho.
Y así como estos dos concejales, la lista se extiende a la gran mayoría de las y los regidores sin distingo de partido, que viene arrastrando un enorme déficit de acuerdo a la opinión ciudadana.
“Para que nos pidieron el voto, para que lloraban por apoyo si hoy que están en el cargo solo saben cobrar y ya se olvidaron de la palabra que empeñaron en campaña, nadie sabe que hacen, solo andan en la grilla de sus partidos y no vemos resultados; no dan el ancho”, fustigó un habitante chetumaleño que pidió el anonimato.




















