Chetumal.- La mala planeación de las obras programadas en el Aeropuerto Internacional de Chetumal, están propiciando caos vehicular, accidentes de tránsito y estacionamientos irregulares, situación que está siendo regulada por taxis “piratas” para subir pasaje ante la apatía de autoridades de esta Terminal Aeroportuaria, así como de la Policía Federal División Caminos que no hacen nada para remediar esta situación.
A pesar de que desde hace varios días “Elpuntosobrela i”, ha tratado de entrevistar al supuestamente aún Administrador del Aeropuerto Internacional de Chetumal, Fernando Burgos Buenfil, ha sido prácticamente imposible debido a que tiene bien adiestradas a sus secretarias y personal a su cargo, quienes justifican sus ausencias bajo el argumento de que está atendiendo asuntos de tipo personal en la ciudad de México.
Al tratar de entrevistar al responsable de las obras de Ampliación y Modernización en las que se invierten 115 millones de pesos la respuesta ha sido tajante, debido a que los responsables de brindar este tipo de información son el Administrador de la Terminal, Fernando Burgos Buenfil o bien el Director de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) en Quintana Roo, Francisco Elizondo Garrido.
Y mientras estos dos funcionarios federales brillan por su ausencia, el Aeropuerto Internacional de Chetumal se encuentra en un caos total, debido a que las obras que se están realizando están causando malestar e inconformidad entre las personas que requieren tomar el vuelo o que lleguen procedentes de la ciudad de México para acudir a reuniones de trabajo, citas médicas y otro tipo de eventos culturales, deportivos y turísticos.
Por si esto fuera poco, los elementos de la PFDC, así como los de seguridad privada se hacen de la vista gorda para no meter orden y meterse en problemas, bajo el argumento de que no es su responsabilidad, situación que ha propiciado caos vehicular, vehículos que se estacionan donde se les da la gana, accidentes y la llegada de taxis piratas que suben pasaje con toda impunidad, sin importar poner en riesgo la seguridad y la vida de los usuarios.
























