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¿Autonomía del municipio libre de Bacalar?

El Pirata de Bacalar.
Habríamos que preguntarnos si la Ciudad de Bacalar ha logrado realmente su anhelado sueño de convertirse en municipio, ya que Bacalar tiene una historia de tres años como una circunscripción política libre conocida como “Municipio de Bacalar”, pero evaluando la vida política, económica, social y cultural ¿ha conseguido Bacalar la emancipación estipulada en la acepción conceptual del municipio libre?

Para la clase política chetumaleña Bacalar tan sólo es una colonia de Chetumal y si acaso se le podría considerar a la altura de una alcaldía, pues como señala Heriberto Jara; “no se concibe la libertad política cuando la libertad económica no está asegurada” sumado a la dependencia económica, la ciudanía bacalarense no cuenta con libertad ni soberanía municipal, reflejada en un cabildo gobernado por diferentes grupos políticos chetumaleños.

Reflejo de la dependencia colonial de este ayuntamiento, es que en el municipio de Bacalar los principales cargos en la administración pública lo ostentan estos grupos políticos chetumaleños, así el encargado de la política interna es el experimentado Normando Medina Castro identificado con el grupo de Abuxapqui, del mismo modo del que lleva las riendas del dinero es Omar Escalante Musa, integrante de una familia política de rancio abolengo entre los chetumaleños.

Esta situación contradice el espíritu del municipio libre que considera que “el municipio es la expresión política de la libertad individual y la base de nuestras instituciones sociales” y que teóricamente es la base de la democracia como forma de gobierno y representa la voluntad de los ciudadanos en la designación de las autoridades con las que tiene contacto inmediato.

Una gran mayoría de bacalarenses expresan en secreto, por temor a represalias, su desacuerdo y como una afrenta y humillación el que los funcionarios de la administración pública municipal sean impuestos por los órdenes de gobierno estatal y por acuerdos de la cúpula del poder ninguneando a la clase política local que fue utilizada en la campaña y después de usada fue re emplazada con personajes ajenos a la política local que desconocen el entramado social, y los equilibrios que deberían existir entre los grupos políticos locales.

Tomemos en cuenta que la población de los municipios se unifica en el concepto de vecino, que son ciudadanos que habitan con otros ciudadanos en el mismo pueblo, barrio o casa, con familias y casas cercanas, conformando una población identificable, razón por la que los bacalarenses resienten el ser excluidos de la administración pública con autoridades ajenas al núcleo poblacional, que dan la sensación de ser una ocupación militar como la que se tiene en la policía municipal conformada por una dirección ajena a la comunidad y que se ha dedicad a depredar a la ciudadanía bacalarense.

La conformación del ayuntamiento de Bacalar está lejos de una autonomía administrativa y financiera por las razones expuestas, además de que el oficio de gobernar es poco democrático, elementos que conducirán eminentemente a una falta de eficacia.

La falta de eficacia radicará en que se está coartando el derecho de los vecinos de controlar las principales decisiones de los funcionarios municipales que les afecten, así como la capacidad de revocarles el mandato cuando no cumplan con las tareas encomendadas, situación que está afectando la percepción de la ciudadanía en el partido gobernante y que se verá reflejada en las próximas elecciones locales.
keralaydin@hotmail.com

 

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