Por Mario Castillo Rodríguez
Chetumal.-Lo que el magistrado presidente del Poder Judicial Fidel Villanueva Rivero, anunció con bombo y platillos en su informe de labores hace ya casi un año, ha resultado una completa farsa sino en teoría al menos si en la práctica, para muchos que se ven en la necesidad de resolver conflictos familiares en el nuevo Juzgado Oral Familiar, donde prevalece el tortuguismo burocrático que los jueces tratan de justificar con los mismos vicios y pretextos que en lo que llaman “Justicia Tradicional”.
Para muestra, la denuncia que hoy hace pública a través de “El punto sobre la i” la señora Elsa Nelly Rebolledo Viveros, y que a la fecha lleva más de 3 años en un juicio de pension alimenticia -expediente 1281/2012 que se expone en las imágenes- sin que hasta la fecha tenga una respuesta que al menos dignifique lo que a los cuatro vientos grita el magistrado Fidel Villanueva, es decir, una justicia “pronta y expedita”.
Y es que extrañamente cada vez que la denunciante pretende acceder al expediente, que solicita una copia del mismo, o que va a preguntar cómo va el trámite, de alguna forma el padre de sus hijos, el irresponsable Eduardo Loyo Bolaños, la obstaculiza.
¿Se fuga la información? ¿Impera la corrupción al interior de los Juzgados Orales Familiares?, es la pregunta que se hace de la señora Rebolledo Viveros, quien dice estar decepcionada de las promesas públicas hechas por el titular del Poder Judicial en Quintana Roo. “Todo es una farsa”, asegura.
Lo único cierto es que sus tres hijos en edad escolar, de 17, 15 y 13 años, no pueden tener acceso una pensión alimenticia, lo que les aleja de gozar de sus derechos elementales por el tortuguismo, corrupción o como pueda llamarse a tan indignante situación que priva al interior del Juzgado Oral Familiar con el expediente 1281/2012.
En su denuncia ante este medio de comunicación, la madre de los menores afectados comentó que el pasado lunes acudió al Juzgado Oral Familiar de Chetumal y se entrevistó con la juez que lleva el caso, la licenciada Liliana Yanet López Torres, quien le explicó respecto a un exhorto que se ordenó en el año 2013 para diligenciarse en Cancún y emplazar al denunciado Eduardo Loyo Bolaños, para que otorgue la respectiva pensión alimenticia a sus hijos; que ella habría que acudir a Cancún y hablar con el Juez, dejando en evidencia su falta de responsabilidad y profesionalismo.
Es así como en estas líneas, agradeciendo la confianza depositada en “El puntos sobre la i”, la señora Elsa expone este caso, que violenta el Artículo 17 por parte de la juez López Torres, exhibe a la luz pública una justicia que no es ni pronta ni expedita, y que sufre una total ceguera producto de la pasividad y tortuguismo con el que operan los jueces que laboran en dicha sala asentada en la Capital del Estado.
Es irónico que una juez desconozca la agenda de envíos de exhortos, que pida a un ciudadano hacer un viaje a otra ciudad por no dar el seguimiento adecuado a los casos aduciendo a miles de pretextos legaloides con los cuales timan, engañan y mienten a la sociedad para no cumplir con lo que es su responsabilidad, y por lo que cobran jugosos salarios y/o honorarios.
Lo lamentable es que el caso de la señora Elsa Rebolledo no es la única que se encuentra bajo esta deplorable situación. Son incontables los expedientes rezagados en los “Nuevos Juzgados Orales”, casos que por cierto, el magistrado Fidel Villanueva Rivero omite mencionar en sus lúcidos informes de trabajo.
¿Dónde está entonces la “justicia pronta y expedita” que a gritos presume el Presidente del Poder Judicial y que no se aprecia, al menos no en el Juzgado Oral Familiar de Chetumal?

























