Por: Javier Chan
Felipe Carrillo Puerto.- Humilde familia de la comunidad de Laguna Kaná no olvida las tradiciones heredadas por sus antepasados, de tal manera que son uno de los pocos que han decidido fomentar la música de los Dioses, la música ancestral conocida como Maya Pax.
Los efectos de la transculturación han llegado hasta los más recónditos lugares donde el arraigo de los usos y costumbres aún permanece vigente, y que lamentablemente por la falta de interés por parte de las nuevas generaciones se ha ido perdiendo de tal manera que pone en riesgo la continuidad de la herencia ancestral de los abuelos.
El señor Hipólito Pat Ucan, habitante de la comunidad de Laguna Kaná lamentó el poco interés de la niñez y juventud por preservar nuestras tradiciones; sin embargo se dijo satisfecho ya que su hermano menor y su hijo han decidido retomar los conocimientos de sus antepasados, adentrándose en la música Maya Pax.
En este sentido explicó que han conformado un pequeño grupo denominado Ch’ibal Pat (Raíces de la familia Pat), que si bien no cuenta con gran cantidad de instrumentos, su trabajo lo hacen con fe y dedicación al participar en ceremonias tradicionales, en los rezos, o alguna festividad en honor a los santos patronos de las comunidades aledañas.
Explicó que es una herencia que les dejaron sus antepasados, y que tienen el deseo de preservarlo por muchas generaciones más.
Lamentó el poco interés de los jóvenes y niños por acercarse a aprender la música de los mayas, y que en la actualidad estos prefieran identificarse con otra música que a veces, ni ellos entienden.
El entrevistado apuntó que la migración de los jóvenes a la zona turística del estado en busca de mejores condiciones económicas, los aleja de sus raíces, lo cual, al estar en contacto con otras culturas extranjeras influyen para restar el interés por arraigarse a sus costumbres y tradiciones.






















