Por Mario Castillo Rodríguez
Chetumal.-Iniciada durante la administración del entonces gobernador Joaquín Ernesto Hendricks Díaz, en el año 2004, el abandono en que hoy se encuentra la “Mega Escultura al Mestizaje Mexicano” parece indicar que seguirá siendo una asignatura pendiente de cumplir a los habitantes de Quintana Roo.
Recordemos que a principios de este 2015, fueron anunciada por el titular de la Secretaría de Infraestructura y Transporte, Fernando Escamilla Carrillo, la continuidad a los trabajos de construcción para por fin concluir lo que en un principio fue divulgado como un ícono de la identidad quintanarroense, y que hoy no es más que guarida de maleantes, borrachos y drogadictos, dado el estado de abandono en el que se encuentra. Ni que decir de las osadas parejitas que al cobijo de la noche dan rienda suelta a sus pasiones entres los inconclusos muros.
Y es que a poco más de 11 años de haber surgido este proyecto que el escultor Enrique Carbajal, mejor conocido como “Sebastián”, vendiera a Hendricks Díaz para que éste trascendiera en la historia cultural de la Entidad, ha generado toda una serie de polémicas y dudas en el ejercicio de su presupuesto, que a la fecha queda como una torre de fierros oxidados en medio de la Bahía de Chetumal, y como una “herencia maldita” del ex mandatario estatal.
En imposible señalar que lejos de verse como un ícono de nuestra cultura, esta obra que fue abandonada a poco más del 50 por ciento de su construcción y que según cálculos extraoficiales tendrá un costo total de 300 millones de pesos, hoy es vista como una burla a la inteligencia de las y los quintanarroenses, pues a final de cuentas su “construcción a medias” –o como pueda llamársele-, fue pagada con dinero del pueblo.
Cabe señalar que en su momento, Doris Mingüer, ex presidenta del fideicomiso de esta obra, señaló que se le ha entregado a Sebastián 84 millones de pesos de un total de 110 millones de pesos que es el costo que él cobró por esta “escultura”.
La actual administración ha dado muestras de querer concluir, y el anuncio hecho por el Secretario de Infraestructura y Transporte a inicios de año, es prueba de lo aquí señalado, considerando incluso -de acuerdo al Presupuesto de Egresos de la Federación 2015- destinar 100 millones de pesos para lo que será el Museo Cuna del Mestizaje.
No obstante, al día de hoy no se ven muestras de que aterrizas la intención expresada, ya que el abandono sigue siendo notorio. Basura, maleza, fauna nociva, malos olores por heces fecales y orines y hasta grafitis, es lo que hoy atavía a la “Mega Escultura al Mestizaje Mexicano” que fue anunciada “con bombo y platillos”, y con la que muchos han querido “colgarse milagritos”.
De acuerdo al titular de Sintra, “los dictámenes técnicos han reportado que la estructura se encuentra en condiciones óptimas para su remodelación”, pero sin poner manos a la obra todo lo dicho son simples palabras al viento.
Porque nadie menciona nada al respecto, porque incluso el mismo Fernando Escamilla Carrillo mantiene total hermetismo respecto al tema. Sea cual fuera el caso, veda electoral, recorte presupuestal por parte de la federación, o simplemente otro intento fallido, la sociedad merece una explicación, pues a más de 10 años de distancia la “Mega Escultura” sigue siendo una asignatura pendiente.
¿Hasta Cuándo?, es la pregunta que se hacen capitalinos y quintanarroenses en su conjunto.



























