Por Victoria Castro Chávez
CHETUMAL, Quintana Roo.- Recuperar un vehículo enviado al corralón en Quintana Roo puede representar un gasto de entre dos mil y cinco mil pesos para sus propietarios, dependiendo de la infracción, el tiempo de resguardo y los servicios de arrastre. En contraste, el estado de Campeche ha implementado en distintos momentos programas temporales que permiten la liberación de vehículos y motocicletas sin costo para los ciudadanos.
En Quintana Roo, el procedimiento para recuperar una unidad retenida implica cubrir diversos conceptos establecidos en la normatividad vigente.
Entre ellos se encuentran las multas derivadas de la infracción, el servicio de grúa, los derechos por permanencia en el depósito vehicular y otros requisitos administrativos.
Con base en las tarifas calculadas mediante la Unidad de Medida y Actualización (UMA), el servicio de arrastre puede representar un costo aproximado de entre 970 y mil 200 pesos.
A ello se suman los cargos diarios por estancia en el corralón, que varían según el tipo de vehículo y el tiempo que permanezca bajo resguardo, además del pago de las sanciones correspondientes.
Para obtener la liberación del vehículo, el propietario también debe acreditar la propiedad de la unidad, presentar identificación oficial y cumplir con los requisitos establecidos por la autoridad competente.
En conjunto, estos conceptos pueden elevar el costo total del trámite hasta varios miles de pesos.
El panorama es distinto en Campeche, donde el gobierno estatal ha puesto en marcha, en diferentes periodos, programas extraordinarios para facilitar la recuperación de vehículos retenidos.
Entre ellos destacan iniciativas como “Recupera tu Moto” y jornadas especiales de liberación de unidades, mediante las cuales se han condonado temporalmente pagos relacionados con multas, arrastre y permanencia en los depósitos vehiculares.
El objetivo de estos programas ha sido apoyar la economía de las familias, disminuir la acumulación de vehículos abandonados en los corralones y promover la regularización administrativa de las unidades.
Hasta el momento, Quintana Roo no cuenta con un programa estatal similar de condonación generalizada para la recuperación de vehículos retenidos.
Por ello, los costos asociados al procedimiento continúan siendo cubiertos por los propietarios conforme a la legislación y a las tarifas aplicables.
La diferencia entre ambos modelos abre el debate sobre las alternativas para facilitar la regularización de vehículos sin dejar de garantizar el cumplimiento de la normatividad en materia de movilidad y tránsito.
Mientras Campeche ha recurrido de manera temporal a esquemas de apoyo para liberar unidades retenidas, Quintana Roo mantiene el esquema ordinario de cobro por multas, arrastre y resguardo.
Para muchas familias, especialmente aquellas con menores ingresos, recuperar un automóvil o una motocicleta del corralón puede representar un gasto significativo que impacta directamente en su economía.
La comparación entre ambas entidades muestra dos estrategias distintas para atender un mismo problema: por un lado, el cobro de los costos operativos conforme al marco legal vigente y, por otro, programas extraordinarios de regularización orientados a aliviar temporalmente la carga económica de los propietarios.
Por ahora, quienes buscan recuperar un vehículo retenido en Quintana Roo deben asumir los costos previstos en la legislación, mientras que en Campeche algunos ciudadanos han podido beneficiarse de campañas temporales que reducen o eliminan esos pagos bajo condiciones específicas.






















