Por Abraham Cohuo
En menos de 21 días, los transcurridos en este 2020, las cifras de inseguridad en Othón P. Blanco, suman 4 vehículos incendiados de manera intencional, el homicidio de un taquero en la vía pública; en la avenida Belice para ser precisos, el intento de homicidio de un sujeto en la avenida Independencia, el asalto con violencia a un súper mercado en uno de los principales cruces de la ciudad y el ataque armado contra dos automovilistas en la Ribera del Río Hondo.
Para algunas personas, acostumbradas ya a la violencia cotidiana que se reporta desde el norte del Estado, podrían ser cifras menores, que no deben despertar alarma; sin embargo, para los Chetumaleños si nos provoca asombro.

No estamos acostumbrados a ese nivel de violencia, en el que un grupo de hombres armados ingresan al supermercado para asaltar a las cajeras y retirarse, ese tipo de casos los veíamos en las noticias del centro del país y pensábamos que estaban a años luz de nosotros. Ocurrió la noche del 20 de enero, en el Aurrera de la avenida Insurgentes con Javier Rojo Gómez, a menos de seis horas de que el ayuntamiento anunciará la puesta en marcha del operativo «Comercio Seguro».
¿Homicidio de un taquero en el centro? ¿Seguro que fue aquí en Chetumal? Esas fueron las preguntas que mi interlocutor me hizo cuando le comenté del caso e infortunadamente tuve que dar cuenta del homicidio de un sujeto al que la muerte lo sorprendió mientras trabajaba en un puesto en la avenida Belice, aparentemente al resistirse a un asalto.
Menos de 24 horas antes, la mañana del domingo, un joven de nombre Brian fue atacado con un arma de fuego sobre la avenida Independencia, también en el centro de Chetumal. Se debate entre la vida y la muerte en el Hospital General.
Tras el ataque, desde la Policía municipal, se filtró que la víctima era el mismo sujeto que una semana antes había sido detenido por profanar tumbas en el panteón, como si eso aminorara la responsabilidad de la autoridad, fue como decir «él se lo busco, no fue un caso de inseguridad» de allí que a todos los medios se les hiciera llegar esa versión.
En menos de 21 días, cuatro automóviles han sido incendiados de manera intencional y como si fuera ya una consigna, los policías repiten «fue porque no pagó una deuda» sin siquiera haber investigado. ¿Y si fuera así? Si el caso hubiera sido por una deuda, ¿tampoco merece ser investigado y ser incluido en las cifras de inseguridad?
Dos vehículos, en diferentes momentos de la semana pasada, fueron atacados en la vía Ucum- La Unión, a ambos automovilistas les dispararon, aparentemente con una escopeta, para obligarlos a que detuvieran su camino. En ambos casos por la pericia de los conductores, el caso quedó en un intento de robo.
En ninguno de los casos anteriores, hay un sólo detenido.
Es cierto la labor de la Policía es preventiva, pero con estos casos reportados en 21 días, me queda claro que la estrategia no es la correcta o está mal aplicada, porque no se pudieron evitar ninguno de los robos, incendios, homicidio e intentos de ejecución.
No se trata del partido en el poder en Othón P. Blanco , se trata de la falta de capacidad de las personas que están al frente.
Abraham Cohuó/2020.
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