Chetumal.-En la búsqueda de un relevo para la doctora Alejandra Aguirre Crespo, titular de la Secretaría de Salud en Quintana Roo, ha brincado a la mesa la equivocada propuesta del doctor Félix Alberto Hernández Sainz, al citar el nombre de Tarquiño Ortega Otero; un extranjero al que la comunidad de los servicios de salud en la entidad jamás ha visto con buenos ojos, y más aún con las denuncias por irregularidades que han salido a la luz pública.
Sano sería conocer el criterio utilizado por Hernández Sainz, dado que el doctor de origen “colombiano” al que le apuesta goza de una pésima reputación, misma que ha ido ganando durante su tiempo de estancia por la dirigencia del Sindicato de Trabajadores del ISSSTE en Quintana Roo, donde ha incurrido en prácticas deshonestas y en detrimento de la base trabajadora como la venta de plazas y tráfico de influencias en favor de compadres, amigos y familiares.
Lejos de perder el tiempo en seleccionar “de entre los malos al peor”, el también responsable del programa de jurisdiccional de participación social de la Jurisdicción Sanitaria #1, Félix Hernández Sainz, debería ocupar su tiempo en analizar más a fondo los temas torales de la salud que sin son del interés común.
Pues es del dominio público que el Colegio de Médicos en la zona sur de Quintana Roo siempre fijó una postura en contra de la conformación de la Comisión de Arbitraje Médico, a la que desde años atrás han visto como una amenaza y se han rehusado a su conformación en Quintana Roo.
Si lo que pretenden es que las prácticas médicas no sean objeto de sanciones, primero deben garantizar que los Servicios de Salud en el Estado sean de calidad, con un buen abasto de medicamentos, con suficiente personal en todas y cada una de las unidades médico-hospitalarias, pero sobre todo con doctores y autoridades de salud que no arrastren un cuestionado historial.




















