Chetumal.-“No esperamos nada de la cuaresma, esos días no representan un aliciente para quienes nos dedicamos a la venta de pescado y mariscos de temporada, los años y los tiempos ya no son los mismos de antes”, coincidieron Joaquín Rivero y Laureano Aguilar, propietarios de las pescaderías “El Huachinango” y “Aguilar”, respectivamente, quienes desde hace más de una década se dedican a esta actividad en las instalaciones del “Mercado Nuevo”.
A decir de Don Laureano, “las ventas están por los suelos, han disminuido cerca de un 60 por ciento comparado con lo que vendían 5 años atrás, la crisis ha caído dura en los bolsillos de los chetumaleños”, señaló.
“La cuaresma sólo la veremos pasar porque para nosotros no es algo que nos ofrezca mejorar las ventas. Hay mayor movimiento en un fin de semana común y corriente que esos días en que la gente cree que se vende mucho, ya las cosas no son igual que antes”, declaró para este medio de comunicación el veterano locatario.
Asimismo dijo que ganan más cuando la quincena cae en día viernes, “sobre todo cuando hay mucho calor y el sábado y domingo nos favorece al grado de superar el 60 por ciento en ventas”.
El Señor Aguilar, agregó que la veda de mero, caracol, pulpo y langosta, es también un factor que impacta de manera negativa ya que a la fecha tan sólo sobreviven con la venta de escama y filete de especies como corvina, pargo, barracuda, entre otras de temporada, siendo el camarón el que menos movimiento registra dado que su precio se mantiene en 170 pesos el kilogramo.
Por su parte, Don Joaquín manifestó que la situación es por demás complicada que “difícilmente sale para el sueldo de los empleados y los pagos que son de cajón como los impuestos y otros. Lo poco que queda es para comer y medio vestir, porque ya no puede uno decir que se lleva la lana como en años atrás”.
“Hoy sobrevivimos, y la cuaresma no es aliciente, no da esperanza, solo los 4 días de la semana mayor (jueves, viernes, sábado y domingo) es cuando la venta llega quizá a un 80 por ciento, pero de ahí a que estemos esperando que estas fechas lleguen, nada que ver”, puntualizó el expendedor de pescados y mariscos del Mercado Nuevo.
Por último, manifestó que el sector restaurantero local que se abastece en los locales del mercado todos los días, también sufren esta misma situación, “y desde luego, si ellos no venden no nos consumen, la crisis es pareja, todos sufrimos, todos viviremos en carne propia el viacrucis, y en plena cuaresma, a causa de la crisis económica que parece no tener fin para nosotros chetumaleños”.






















