Playa del Carmen.— Con una asistencia de más de 6 mil personas y un ambiente lleno de sabor, música y tradición, concluyó este domingo el Primer Festival del Jocho Chetumaleño en el Parque Fundadores, consolidándose como una nueva propuesta gastronómica y cultural en la Riviera Maya.
La secretaria de Turismo, Estefanía Hernández, destacó que, para la presidenta municipal Estefanía Mercado, el principal objetivo es fortalecer la identidad cultural y gastronómica de los playenses:
“Lo más importante es que los playenses se sientan orgullosos de sus raíces y sobre todo de su gastronomía, por eso es que hoy celebramos a Chetumal”, afirmó.
Competencia gastronómica
Durante la clausura se realizó la premiación del concurso “El Mejor Jocho”, donde participaron cocineros tradicionales y propuestas innovadoras. Los ganadores fueron:
Primer lugar: El Gordito – $50,000 pesos
Segundo lugar: El Rincón Chetumaleño – $35,000 pesos
Tercer lugar: Puro Chori – $15,000 pesos
Premio especial a la originalidad: Dog Kibi de Lupita Buenfil – $10,000 pesos
El jurado estuvo conformado por figuras de la gastronomía y el sector restaurantero, entre ellos Cindy Peraza, empresaria chetumaleña; Esteban Mera, presidente de la CANIRAC Bacalar y Chetumal; Roberto Reta, empresario chocolatero; David Fernández, chef de Perla Pixan Cuisine; y Gerardo Valadez, restaurantero y ex presidente de CANIRAC Playa del Carmen.
Encuentro cultural y turístico
El festival reunió 32 muestras gastronómicas provenientes de Chetumal, Cancún, Playa del Carmen y Mérida, destacando los sabores originarios de la capital del estado. Además, participaron artesanos, músicos y productores locales, generando un espacio de convivencia familiar y cultural.
Organizado por el Instituto Municipal para la Cultura y las Artes, la Secretaría de Turismo y la Oficialía Mayor, este festival se consolidó en su primera edición como parte de la estrategia turística de Playa del Carmen para diversificar la oferta y poner en alto la gastronomía chetumaleña.
Con música en vivo, muestras culturales y un ambiente festivo, el evento cerró con éxito, dejando huella en la comunidad y posicionándose como un encuentro que celebra la identidad, la tradición y la riqueza culinaria de Quintana Roo.























