Por Mario Castillo
Chetumal.-Dentro de la estela de corrupción que se han dejado a su paso ex funcionarios de pasadas administraciones que incurrieron en prácticas deshonestas, lo que hoy se ve en el Sistema Quintanarroenses de Comunicación Social puede catalogarse como una mega tranza “colgada” a la antena de transmisión.
Con más de 20 pequeñas antenas que le tapizan por sus 4 lados, esta torre ha dejado jugosos dividendos a quienes han ocupado cargos directivos en el SQCS, figurando nombres como el de Jorge Acevedo Marín, ex director general; Gerardo Vázquez Handall, sub director administrativo; Alfredo Rodríguez, director de Televisión; y Fernando Navarrete, director de Área Técnica, este último como responsable de instalar o mover el equipo colgado de la antena propiedad del Sistema.
Es un mega negocio del que se desconoce a plenitud a dónde van y fueron a parar grandes sumas de dinero, ya que a la torre están colgadas antenas de diversas compañías telefónicas como Telcel, AT&T, Iusacell, entre otras; que pagan (según fuentes) montos superiores a 25 mil pesos mensuales.
Sexenio tras sexenio, este sistema informativo oficial ha sido presa del saqueo por parte de sus directivos en turno, al que se suma también recursos destinados a la compra de equipo y mobiliario, del cual de igual manera se desconoce su paradero, e incluso no existe la certeza de que alguna vez allá sido comprado.
Ante tales acontecimientos, Martha Silva, actual directora del SQCS, ha puesto en marcha un sistema de auditoría y monitoreo, para conocer quiénes son los que están «colgados» a dicha antena oficial, a fin de ver qué tipo de convenios existen y por cuanto es el monto mensual que “entraba” a las lastimadas arcas de dicho aparato institucional.
La vía más fácil, es desconectar una por una las antenas para que al momento de quedarse sin señal se acerquen cada uno de los respectivos representantes de las compañías que pagan por esos servicios, de las que tampoco existe un padrón.
Asimismo, se ha dispuesto que ningún vehículo o persona no autorizada ingrese a las instalaciones del Sistema Quintanarroense de Comunicación Social, para evitar que este tipo de actos sigan siendo el principal cáncer del canal oficial.
No obstante, faltará ver si los recursos que este «negociazo» deja al SQCS serán transparentados, o simple y sencillamente es un mero trámite para saber a quién pasar la charola, y así poder dar continuidad a ese modus operandi de abierta corrupción, con dividendos que hablan de cifras cercanas a 1 millón de pesos mensuales.





















