Un mes fue lo que duró la “tranquilidad” en la ribera del río Hondo ya que la madrugada de este sábado se registró otro asalto a mano armada sobre la carretera Ucum-La Unión a la altura del poblado de Allende cuando sujetos armados a bordo de una motocicleta, amagaron al chofer de una pipa de gasolina para despojarlo de tres mil pesos y un teléfono celular.
Los hechos ocurrieron a las 2 de la mañana cuando el conductor regresaba de realizar la carga de combustible a la estación de gasolina de la comunidad de Javier Rojo Gómez, por lo que al circular sobre el tramo antes mencionado fue interceptado por 2 sujetos a bordo de una motocicleta que le apuntaron con una pistola y le pidieron detenerse.
Los sujetos amagaron al conductor con un arma de fuego y lo despojaron de su teléfono celular, así como de su cartera en la que traiga 3 mil pesos en efectivo y se retiraron del lugar a toda velocidad.
La víctima esperó por más de una hora a que pasara una patrulla de la policía rural estatal para contarles lo sucedido, aunque no se implementó ningún operativo para dar con los responsables.
Fue poco más de un mes lo que duró la tranquilidad en la ribera del río hondo luego de la ola de asaltos a mano armada y de vehículos que se registraron durante el mes de julio, pues a finales de ese mes se llevó a cabo una reunión de seguridad con las autoridades de los tres niveles de gobierno para evitar que los habitantes de la ribera del río Hondo hicieran justicia por sus propias manos.
Sin embargo, de nueva cuenta han regresado los asaltos a mano armada en la zona cañera ante el fracaso de la estrategia de seguridad de Carlos Joaquín y de Alberto Capella Ibarra al frente del mando único del Estado, por lo que el gobernador debería evaluar el cambio de mando de la Secretaría de Seguridad Pública de Quintana Roo.





















