Por Marcelino Hu
Chetumal.- Las investigaciones en torno al homicidio de Marco Aurelio Gutiérrez Vélez han revelado que el o los homicidas, utilizaron un arma blanca para infligir al menos una decena de lesiones en la cabeza y espalda, lo que le habría provocado la muerte instantánea.
Información obtenida de manera extraoficial señala que el cadáver presentaba más de 10 heridas producidas con arma blanca en la espalda y cabeza, además de múltiples escoriaciones. El cuerpo fue encontrado en una recamara entre una hamaca blanca y una cama, por lo que se estableció que el hoy occiso estaba descansando al momento del crimen.
Los delincuentes tuvieron que envenenar un perro de la raza Fila Brasilero para poder ingresar al domicilio; sin embargo, una vez adentro se percataron que Marco se encontraba descansando y lo ultimaron. El robo es en apariencia la principal línea de investigación, aunque las autoridades aún continúan investigando.
El crimen ha sacudido a la sociedad Chetumaleña y política, pues la esposa del occiso, Karla Blancas Pizaña fue una mujer de las más identificadas durante la pasada administración pues ocupó cargos importantes en la administración del ex gobernador, Roberto Borge Angulo.
El robo ocurre dos semanas después de que otra familia de renombre en Chetumal, Los Hadad, fueran víctimas de delincuentes quienes ingresaron durante la madrugada a su vivienda, amordazaron a una mujer y sus hijos, a quienes golpearon, para luego llevarse diversos objetos de valor. Aunque los delincuentes fueron ubicados por policías estatales sobre la avenida Erick Paolo Martínez, no lograron detenerlos pues éstos abandonaron un vehículo y huyeron del sitio.





















