*Agradezco a quien éste día me recordó al preciado ser que me dio la vida
Por Mario Castillo Rodríguez
Chetumal.-En el acontecer cotidiano de la capital del Quintana Roo, es común observar como un nutrido número de conductores hacen caso omiso de los señalamientos, y no tienen siquiera la más mínima intención de dar una miradita al reglamento de tránsito.
Lo lamentable, es que cuando son captados en este tipo de prácticas y son amonestados por los agentes de tránsito o la misma sociedad, pegan el grito al cielo y emiten toda clase de injurias en alego a “su inocencia”.
Un caso particular fue el ocurrido esta mañana frente al Palacio Municipal de Othón P. Blanco, cuando un servidor captó al
conductor de un vehículo tipo van, color azul estacionado en el cajón marcado exclusivamente para personas con discapacidad, quien al verse balconeado por nuestra lente (imagen principal), no se reservó el gusto de dedicarnos el clásico insulto que nos hace recordar a quien nos dio la vida.
No obstante, agradezco tal gentileza de parte del automovilista, y a quien me dirigí con respeto para preguntarle el porqué de su insulto, y me dijo: “Porque chingaos me tomas fotos cabrón”; a lo que respondí y señalé que se encontraba en un lugar exclusivo para discapacitados y por lo que pude apreciar no tenía impedimento alguno en sus funciones corporales.
El señor de marcada edad adulta, quiso excusar que se encontraba utilizando dicho espacio ya que esperaba a una persona en silla de ruedas. “Las vas a esperar y la vas a llevar tú”, me dijo también en tono de ironía frente a un menor de edad que se encontraba en el asiento del copiloto y a quien, lamentablemente, hoy dio muy mal ejemplo de civilidad.
Lamentable en el sentido de que me di a la tarea de esperar a la persona que subiría en silla de ruedas a su vehículo -desde luego para ayudarlo-, pero grande fue mi sorpresa al ver como unos segundos después de cerrar su cristal se retiró a toda prisa del lugar con el enojo marcado en el rostro.
Sin embargo, también captamos a otros vehículos por lo que nos preguntamos: ¿Quien les regaló o como obtuvieron su licencia de manejo sino tiene el más mínimo sentido de educación y conciencia vial?





















