Cancún, Benito Juárez — Cancún, el principal destino turístico de México, enfrenta una crisis de seguridad que lo coloca como la novena ciudad más peligrosa del mundo según el ranking 2025 de World Population Review (WRP). El estudio, basado en la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes, señala que la violencia en la ciudad está directamente vinculada a la disputa por el control del narcomenudeo, mientras la autoridad municipal es acusada de minimizar y encubrir la situación.
En 2024, Quintana Roo registró 714 homicidios dolosos, de los cuales 351 ocurrieron en Cancún. Este 2025, de las 206 ejecuciones contabilizadas en el estado, 146 han sido en este municipio. Sin embargo, la presidenta municipal Ana Patricia Peralta, militante del Partido Verde con aspiraciones a la gubernatura, insiste en que la incidencia delictiva “va a la baja”, pese a que la percepción ciudadana y las estadísticas oficiales muestran lo contrario.
Un ayuntamiento rebasado por el crimen
Bajo la gestión de Peralta, el control operativo de la seguridad municipal ha recaído en el secretario del Ayuntamiento, Pablo Gutiérrez Fernández, señalado por tener influencia sobre la Policía y Tránsito, corporaciones que la ciudadanía acusa de estar infiltradas por el crimen organizado. Esta falta de transparencia y de acciones contundentes ha debilitado la estrategia de seguridad, permitiendo que la violencia se extienda incluso a zonas turísticas y comerciales.
Durante la última semana, Cancún vivió una escalada de hechos violentos: el asesinato del líder sindical Mario Machuca Sánchez; hallazgos de cuerpos embolsados y con signos de tortura en diversas supermanzanas; ejecuciones en fraccionamientos y colonias conflictivas; y un incremento visible de crímenes en la vía pública.
Turismo bajo advertencia internacional
La falta de control en materia de seguridad ha derivado en alertas de viaje emitidas por Estados Unidos, Francia, Canadá y Suiza, advirtiendo a sus ciudadanos sobre tiroteos y ataques en lugares turísticos. Estas advertencias dañan la imagen del destino y generan incertidumbre en el sector hotelero y de servicios.
Las colonias con mayor índice delictivo incluyen la Región 239, 247, 248, 251, 259, 260 y las zonas 95 y 100, consideradas focos rojos que siguen sin una intervención eficaz por parte del ayuntamiento.
Entre aspiraciones políticas y la realidad ciudadana
Mientras la violencia crece, Peralta mantiene una intensa agenda de promoción personal: encabeza eventos sociales, carreras dominicales, actividades culturales y mediáticas, relegando la atención a la crisis de seguridad. Sus críticos señalan que la presidenta municipal está más concentrada en proyectar su imagen rumbo a la gubernatura que en resolver los problemas urgentes de Cancún.
Con un índice de criminalidad de 56.15, Cancún ya supera en peligrosidad a ciudades como Los Ángeles, Phoenix y Las Vegas, e incluso a Medellín, Colombia. Para los cancunenses, la situación exige un cambio inmediato en la estrategia y en el liderazgo, pues el actual gobierno municipal no ha demostrado capacidad ni voluntad para frenar la violencia que ahoga a la ciudad.






















