Por demás lamentable que, a nombre del “periodismo”, se publiquen calumnias y descalificaciones, como ha sucedido en contra del Director General de la COFEPRIS, Lic. Miguel Alejandro Pino Murillo, quien por aviesos y muy oscuros intereses, ha sido blanco de una serie de bajezas y falsedades debido a que no ha estado dispuesto a ceder a los chantajes e intereses de quien o quienes lo atacan.
De tal manera que en el Facebook , este joven funcionario ha sido señalado, falsamente, de enriquecimiento ilícito, y se le acusa de cobrar “cuotas” a comercios, lo cual ha sido precisamente una de las prácticas que ha combatido y que le han valido el reconocimiento y la confianza para permanecer al frente de esa delicada responsabilidad.
El titular de la COFEPRIS Quintana Roo, ha tenido que enfrentar los intereses y la corrupción de quienes estaban acostumbrados a recibir generosas prebendas y beneficios de esa institución. Por eso se la ha tratado de perjudicar y desprestigiar; por eso se han “filtrado” y publicado “informaciones” dolosas sobre su vida personal y familiar, en desesperados e infructuosos intentos por doblegarlo y volver a los “gloriosos” tiempos del borgismo en los que, gracias a la corrupción, había dinero fácil y sucio para muchos.
El joven funcionario Miguel Alejandro Pino Murillo llegó a poner orden en la COFEPRIS, y eso encoleriza a inspectores y personal administrativo que integraban una deplorable cadena de corrupción. Les urge que sea relevado, y han inventado todo tipo de falsedades y embustes en su contra.
Pero les salió el tiro por la culata. El propio Pino Murillo solicitó a la Secretaría de la Contraloría del Estado una auditoría a la COFEPRIS, cuyos resultados revelaron que el organismo se encuentra administrativa y financieramente en total orden. No se detectaron tampoco irregularidades con respecto al patrimonio de Pino Murillo.
Sus desesperados detractores deberán esperar. Sus bajezas han quedado al descubierto, aunque es previsible que persistirá la calumnia y la mentira, por lo que desde ahora no se descartan acciones legales contra ese tipo de infamias e ignominias. No es para menos.




















