Por Mario Castillo Rodríguez
Chetumal.-Originaria de la capital de Quintana Roo, Yeni Berenice Oliva Gómez, ha luchado contra viento y marea para superar los retos que la vida le puso desde su nacimiento, y su ahínco que siempre ha ido de la mano con la fortaleza que le brinda su familia, le han hecho merecedora de sendos reconocimientos.
La discapacidad visual, lejos de ser un impedimento para abrirse paso en la lucha diaria del desarrollo y la superación, fue el bastión que le ha dado la motivación necesaria para demostrase a sí misma que “no existen obstáculos cuando se tiene la voluntad de llegar lejos”.
“En las familias, además de luchar por el desarrollo de todas las capacidades del hijo con discapacidad, debemos continuar con nuestra independencia habitual. La familia no está discapacitada”, dijo Yeni Oliva, quien abundó que su madre y sus hermanos se han encargado de transmitirle una gran fortaleza mediante el ejemplo.
Indicó que esto ha propiciado que hoy sea “una persona autónoma en la toma de mis decisiones, acciones que me permitieron el crecimiento y la motivación para lograr la integración a la sociedad lo que me ha permitido diversos reconocimientos y logros”, acentuó.
Y es que su discapacidad visual tampoco fue una barrera que le impidiera alcanzar su meta en lo profesional, ya que después de surcar la educación básica y media superior, una computadora con sistema Braille le permitió realizar sus tareas educativas para llegar a concluir estudios de nivel superior, obteniendo la Licenciatura en Educación Especial, en el Centro Regional de Educación Normal “Javier Rojo Gómez”.
“Es importante resaltar que cuando se quiere terminar una carrera no hay impedimento, solo retos de superar, agradezco al sistema educativo y a todos los que apuntalaron mi camino, porque gracias a que hoy en día hay herramientas para que personas como yo, tenemos la oportunidad de gozar de los mismos derechos como todo ser humano”, aseguró Oliva Gómez.
Al hablarnos un poco de la gran historia de su vida, Yeni nos comentó que fue gracias a su maestra de primaria Juanita Medina Navarrete como logró el conocimiento del sistema Braille, pero nada de eso hubiera sido posible sin el incondicional apoyo de sus hermanos que estudiaban en la misma escuela. “Ella ya no está físicamente conmigo porque ha partido de esta tierra pero me ha dejado su legado que transmitiré a mis generaciones como un ejemplo de que, cuando se quiere se puede”, afirmó.
Aprovechando el espacio, la entrevistada hizo extensa la invitación a los padres a que “acepten a sus hijos con sus cualidades y defectos, que los apoyen en sus sueños, lo que quieran estudiar y aprender, y que estén al pendiente para ayudarlos. A los chicos con alguna discapacidad les digo todo lo que deseen lo pueden lograr”, puntualizó.
Hoy, la joven Jenny Oliva cuenta con 24 años de edad, y sus esfuerzos han valido la pena pues ha cosechado enormes logros que llenan un extenso curriculum, y que sin duda se consolidan al ser acreedora al “Reconocimiento al Valor de las Personas con Discapacidad” que será otorgado en la Sesión Pública y Solemne de Cabildo de este lunes por autoridades del ayuntamiento de Othón P. Blanco, con motivo del Día Internacional de las Personas con Discapacidad.





















