Chetumal.-Quintana Roo año con año es susceptible a los embates de fenómenos naturales, huracanes, inundaciones e incendios forestales; y ante la desaparición del FONDEN a nivel nacional para prevenir y atender los desastres a causa de dichos fenómenos que afectan a la población, es necesario que la entidad cuente con un Fondo Estatal para tales fines.
Así dijo, el director de la Coordinación Estatal de Protección Civil, Adrián Martínez Ortega, para ello es necesario homologar la legislación local con la que rige a nivel nacional en esta materia, a fin de que el organismo a su cargo sea elevado de rango y goce de autonomía operativa y administrativa.
Sostuvo que la Ley General de Protección Civil prevé que las Entidades Federativas y Municipales cuenten con un Fondo para atender cualquier situación de emergencia que ponga en riesgo a la población civil.
Detalló que una vez hecho lo propio, se crearían delegaciones en el Estado para a través de ellas, administrar un porcentaje de los recursos que recaudan los ayuntamientos por medio de las direcciones de Protección Civil, por concepto de anuencias para la operación de negocios en sus diversos giros.
Explicó Martínez Ortega que esto permitirá no sólo atender las contingencias que se susciten, sino hacer obras y trabajos preventivos -por ejemplo- en zonas que son propensas a inundaciones, con el objetivo de que no se registren afectaciones, como las que han ocasionado los últimos fenómenos hidrometeorológicos que han impactado en territorio quintanarroense.
Subsidiar el pago de los Atlas de Riesgo que aún no tienen algunos municipios, dotar a los ayuntamientos de vehículos, herramientas, equipo y la capacitación necesaria al personal de Protección Civil, es también parte de lo que se pudiera atender con este Fondo Estatal similar al Fonden y al Fopreden, subrayó el Funcionario Estatal.
Cabe señalar que, de acuerdo a estimaciones, los 11 ayuntamientos captan de manera anual a través de sus direcciones de Protección Civil, al menos 50 millones de pesos en forma conjunta, de los cuales un porcentaje cercano al 50 por ciento pudiera destinarse para el pretendido Fondo Estatal de Desastres Naturales.





















