Por Victoria Castro Chávez
CHETUMAL, Quintana Roo.— Tener un empleo formal ya no significa necesariamente encontrarse en pobreza salarial, pero tampoco garantiza ingresos suficientes para vivir dignamente. Esa es la principal advertencia del Termómetro Salarial 2026, elaborado por Acción Ciudadana Frente a la Pobreza a partir de los registros del Instituto Mexicano del Seguro Social.
El estudio establece tres niveles: salario de pobreza, cuando el ingreso no cubre dos canastas básicas; salario de sobrevivencia, cuando supera ese nivel pero permanece debajo de los 14 mil 400 pesos mensuales; y salario digno, cuando alcanza o supera esa cantidad.
A nivel nacional, el informe muestra un cambio importante: los salarios de pobreza dentro del empleo formal prácticamente se redujeron a su mínima expresión, al representar solamente 2% de los puestos registrados ante el IMSS. Sin embargo, el nuevo problema se concentra en quienes lograron salir de ese nivel pero todavía no alcanzan un ingreso considerado digno.
De los 22.7 millones de trabajadores formales considerados en el estudio, 11.9 millones, el 52%, continúan por debajo de los 14 mil 400 pesos mensuales.
Para Quintana Roo, la lectura adquiere especial importancia por el peso que tienen el turismo, la hotelería, la gastronomía y los servicios dentro de su mercado laboral.
El propio Termómetro advierte a escala nacional sobre importantes diferencias dependiendo de la actividad económica: en ramas como restaurantes, limpieza y seguridad, más del 80% de los trabajadores formales carece de salario digno, mientras algunas grandes empresas y ramas industriales presentan porcentajes considerablemente mejores.
De esta manera, el desafío salarial comienza a desplazarse. Ya no consiste únicamente en combatir remuneraciones incapaces de superar la pobreza extrema, sino en lograr que quienes tienen un empleo formal puedan alcanzar ingresos suficientes para sostener condiciones dignas de vida.
Acción Ciudadana Frente a la Pobreza propone continuar con aumentos diferenciados al salario mínimo, reducir la carga de ISR e IMSS sobre las remuneraciones menores a 14 mil 400 pesos y promover entre las empresas la adopción voluntaria de un ingreso digno.
El diagnóstico deja así una discusión especialmente relevante para Quintana Roo: no basta con generar empleos formales; el siguiente reto es determinar cuántos de esos empleos realmente permiten vivir dignamente.
Consultar el Termómetro Salarial 2026 de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza
Lo ideal sería sacar ahora el PDF específico de Quintana Roo del paquete de 32 estados. Ahí deben estar el número de trabajadores, porcentaje con salario digno, porcentaje de sobrevivencia y pobreza salarial. Con esas cifras podemos hacer una nota mucho más fuerte: “X% de los trabajadores formales de Quintana Roo no gana un salario digno”.



