Por Mario Castillo
Chetumal.-Todos empezó la noche de ayer, para iniciar primeros minutos de este 6 de enero con saqueos y vandalismo a varios comercios de la Capital del Estado, con daños y pérdidas materiales hasta el momento incuantificables, principalmente en las tiendas de conveniencia Oxxo (una de ellas incluso fue incendiada), y hasta farmacias que de igual fueron presa del pillaje y la violencia, como parte de un violento “Regalo de Reyes” para la ciudad de Chetumal.
En otros municipios de la entidad también se vivió una escena muy similar, y los informes preliminares emitidos esta madrugada por la Secretaría de Seguridad Pública de Quintana Roo, hablan de la detención de 24 personas en Chetumal por actos vandálicos, 56 más en Cancún y 5 en Playa del Carmen.
Ninguno de ellas hizo acto de una verdadera manifestación de inquietud social por el alza a los precios de los combustibles, el gas, o las tarifas eléctricas; todos y cada uno de los que hoy están detenidos se dirigieron directamente a cometer actos de violencia, saqueo y vandalismo, y es por eso que la fuerza policial les cayó encima para contener lo que históricamente jamás se había visto en una ciudad tan tranquila como Chetumal.
Si bien las manifestaciones de inconformidad por el excesivo incremento a la gasolina son válidas y desde luego legítimas en defensa del derecho ciudadano, eso no implica ni justifica que se desarrollen violentando la paz social, ni mucho menos saqueando, robando y cometiendo vandalismo en agravio de terceros.
Mucho se habla de una manipulación de gente con tintes políticos por parte de los grupúsculos que persiguen intereses distintos en aras del poder y la desestabilización, pero lo cierto es que lo vivido la noche de ayer y las primeras horas de este “Día de Reyes”, quedará para la historia de un Chetumal que por primera vez vio llegar a sus calles revueltas y secuestro a la tranquilidad social, donde lamentablemente los principales actores fueron jóvenes, menores de edad, y parte de la misma sociedad que se prestó a un juego perverso lejano a defender las causas sociales.
Por supuesto que fue oportuno el actuar de las fuerzas del orden público, es necesario que la ley sea aplicada, nada justifica que los ciudadanos chetumaleños amanezcamos con semejante “Regalo de Reyes”; ni los Oxxos, ni las farmacias, ni las cadenas comerciales –sea quien sea su propietario-, son los cauces para manifestar el rechazo a la mala acción de quienes nos gobiernan, y dicho sea de paso: ¡No se vale!





















