Por Victoria Castro Chávez
QUINTANA ROO.— Quintana Roo registra un incremento cercano al 36 por ciento en casos confirmados de dengue durante la primera mitad de 2026 en comparación con el mismo periodo del año pasado, de acuerdo con datos recientes del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE).
El aumento ocurre en medio de condiciones climáticas favorables para la reproducción del mosquito Aedes aegypti, principalmente por las lluvias intermitentes y el incremento de humedad en la región.
Según el reporte epidemiológico, la entidad ya supera los 40 casos positivos confirmados por laboratorio en lo que va del año, reflejando una aceleración en la transmisión respecto a 2025.
Sin embargo, las autoridades sanitarias destacan que la mayoría de los contagios registrados actualmente corresponden a cuadros clínicos leves.
Más del 70 por ciento de los casos identificados son clasificados como dengue no grave, permitiendo que la mayoría de los pacientes reciba tratamiento ambulatorio y recuperación en sus hogares sin necesidad de hospitalización.
Otro de los indicadores considerados positivos es que, hasta el momento, Quintana Roo no registra defunciones confirmadas por dengue durante 2026, según los datos oficiales de la Secretaría de Salud federal.
El análisis geográfico del SINAVE muestra que la transmisión se concentra principalmente en municipios con alta densidad poblacional y fuerte movilidad urbana.
Benito Juárez, donde se ubica Cancún, concentra la mayor cantidad de casos absolutos debido al volumen de población.
En Playa del Carmen se observa un repunte dinámico relacionado con el flujo migratorio y comercial, mientras que en Othón P. Blanco las autoridades mantienen vigilancia ante focos reactivados tras las lluvias recientes.
Ante el incremento, la Secretaría de Salud estatal intensificó acciones preventivas mediante brigadas de control larvario, descacharrización y termofumigación en distintas zonas urbanas y colonias consideradas de riesgo.
Las autoridades sanitarias reiteraron que el combate al dengue depende en gran medida de la participación ciudadana, principalmente mediante:
- eliminación de criaderos,
- limpieza de patios y azoteas,
- eliminación de recipientes con agua acumulada,
- y mantenimiento de espacios libres de cacharros.
Especialistas advierten que el comportamiento del dengue podría intensificarse conforme avance la temporada de lluvias y ciclones tropicales, por lo que el monitoreo epidemiológico y las medidas preventivas serán clave para evitar un escenario de mayor riesgo sanitario hacia el cierre del año.






















