Por Victoria Castro Chávez
CHETUMAL, Quintana Roo.- Mientras casi tres millones de vehículos de procedencia extranjera fueron regularizados en diferentes entidades del país mediante el programa federal iniciado en 2022, Quintana Roo quedó fuera de este beneficio, dejando sin acceso al trámite extraordinario a propietarios de unidades que circulan en el estado sin acreditar su importación definitiva.
El programa federal de regularización de vehículos usados de procedencia extranjera, conocidos popularmente como “autos chocolate”, se aplicó principalmente en entidades del norte del país y permitió a los propietarios legalizar sus unidades mediante un procedimiento simplificado.
Sin embargo, Quintana Roo nunca figuró entre los estados incorporados al decreto, por lo que quienes poseen vehículos extranjeros en la entidad no pudieron acceder directamente a este mecanismo para regularizar su situación jurídica.
Con la conclusión del programa el 1 de enero de 2026, también desapareció la posibilidad de incorporar nuevas unidades mediante el esquema extraordinario que contemplaba el pago de una cuota fija.
A partir de entonces, los propietarios que pretendan importar definitivamente un vehículo usado deben sujetarse al procedimiento ordinario establecido en la legislación aduanera, incluyendo el cumplimiento de requisitos, impuestos y aranceles correspondientes.
Especialistas del sector automotriz señalan que Quintana Roo no enfrenta una problemática de la misma magnitud que estados como Chihuahua, Sonora, Tamaulipas, Coahuila o Baja California, principalmente por su distancia geográfica respecto de la frontera con Estados Unidos.
No obstante, en territorio quintanarroense sí circulan vehículos de procedencia extranjera trasladados desde otras entidades del país, algunos de ellos utilizados en comunidades rurales, actividades productivas o comerciales.
El problema surge cuando los propietarios buscan realizar trámites administrativos como el emplacamiento o cambio de propietario y no cuentan con la documentación necesaria para demostrar la legal estancia del vehículo en México.
Hasta el momento, no existe una iniciativa formal en el Congreso de Quintana Roo para establecer un mecanismo estatal de regularización de estas unidades.
La razón es que la importación y legalización de vehículos extranjeros corresponde al ámbito federal, por lo que las autoridades estatales carecen de facultades para implementar por cuenta propia un programa similar al establecido mediante el decreto presidencial.
En consecuencia, las dependencias estatales únicamente pueden exigir la documentación que acredite la importación legal del automóvil para permitir trámites como la expedición de placas, tarjetas de circulación o cambios de propietario.
El fin del programa federal ha generado posiciones encontradas. Organismos empresariales como la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) respaldaron la conclusión del esquema al considerar que las regularizaciones extraordinarias afectaban al mercado formal y generaban distorsiones en la comercialización de vehículos.
En contraste, otros sectores advierten que todavía existe un número importante de automóviles irregulares circulando en México y cuyos propietarios enfrentan ahora mayores dificultades y costos para obtener certeza jurídica sobre sus unidades.
Para Quintana Roo, la situación mantiene abierta una interrogante entre quienes poseen este tipo de vehículos: al haber quedado fuera del programa federal y concluir definitivamente el esquema extraordinario de regularización, las alternativas se reducen al cumplimiento del procedimiento ordinario de importación.
Mientras no exista una nueva disposición federal, los propietarios de “autos chocolate” que circulan en Quintana Roo continuarán enfrentando obstáculos para regularizar sus unidades y acceder a trámites vehiculares estatales.






















