Por Victoria Castro Chávez
CHETUMAL, Quintana Roo.- Quintana Roo continúa entre las entidades con mayor incidencia de Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) en el país, de acuerdo con información de la Secretaría de Salud y del Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH y el Sida (Censida). Los datos más recientes muestran que la mayoría de los diagnósticos corresponden a hombres y que la zona norte del estado concentra la mayor parte de los casos.
Las estadísticas oficiales indican que entre el 80 y el 85 por ciento de las personas diagnosticadas con VIH en la entidad son hombres, lo que significa que aproximadamente ocho de cada diez nuevos casos corresponden a población masculina.
El grupo de edad con mayor incidencia se ubica entre los 25 y 40 años, etapa considerada de mayor actividad laboral y social. Autoridades sanitarias consideran que este comportamiento epidemiológico refuerza la necesidad de mantener campañas permanentes de prevención, educación sexual y promoción del uso de métodos de protección.
En cuanto a la distribución geográfica, la zona norte de Quintana Roo concentra cerca del 88 por ciento de los casos detectados, principalmente por factores como la alta densidad poblacional, la movilidad laboral y el flujo constante de población nacional e internacional.
Dentro de este panorama, Benito Juárez continúa registrando el mayor número absoluto de diagnósticos, mientras que Playa del Carmen ocupa el segundo lugar y presenta una de las tasas de incidencia más altas por cada 100 mil habitantes en la región.
En contraste, los municipios del centro y sur del estado reportan un menor número de casos; sin embargo, las autoridades mantienen de forma permanente jornadas de aplicación de pruebas rápidas para fortalecer la detección oportuna y reducir el subregistro.
De acuerdo con información de la Secretaría de Salud estatal, el promedio anual ronda los mil nuevos diagnósticos, cifra que también refleja el fortalecimiento de las estrategias de búsqueda activa mediante la aplicación de aproximadamente 70 mil pruebas rápidas al año.
Especialistas señalan que la detección temprana permite iniciar oportunamente el tratamiento con medicamentos antirretrovirales, lo que mejora la calidad de vida de las personas que viven con VIH y favorece que alcancen una carga viral indetectable, reduciendo significativamente el riesgo de transmisión.
Las autoridades sanitarias reiteran que la prevención, el acceso a pruebas diagnósticas y el tratamiento oportuno continúan siendo las principales herramientas para contener la propagación del virus, al tiempo que llaman a combatir el estigma y la discriminación que aún enfrentan muchas personas que viven con esta condición.






















