Por Victoria Castro Chávez
CHETUMAL, Quintana Roo.- A más de un año de haber sido anunciado como uno de los proyectos estratégicos para impulsar la reactivación económica del sur de Quintana Roo, el Polo de Desarrollo Económico para el Bienestar (PODECOBI) de Chetumal ha registrado avances en su estructura jurídica e institucional, aunque todavía no existen resultados públicos que permitan medir el impacto económico planteado desde su creación.
Desde su anuncio, los gobiernos federal y estatal han cumplido con diversas etapas administrativas para poner en marcha el proyecto.
En julio de 2025, la Secretaría de Economía publicó en el Diario Oficial de la Federación la declaratoria del Polo de Desarrollo Económico para el Bienestar de Chetumal, que contempla una superficie de 87.8 hectáreas destinada al establecimiento de actividades industriales, logísticas y de servicios.
Un mes después, la Secretaría de Economía y el Gobierno de Quintana Roo firmaron el convenio de coordinación que dio sustento a la estrategia de promoción del polo.
El acuerdo contempla incentivos fiscales y administrativos para atraer inversiones, entre ellos estímulos para la adquisición de activos fijos, capacitación de personal, innovación tecnológica y beneficios relacionados con el Impuesto Sobre Nómina.
El proyecto también fue incorporado a la plataforma oficial Proyectos México, donde se presenta como una oportunidad para desarrollar un parque industrial con vocación logística y manufacturera, aprovechando la conectividad que ofrecen el Tren Maya, el Aeropuerto Internacional de Chetumal y la cercanía con Centroamérica.
El avance institucional más reciente ocurrió en abril de este año, cuando el Gobierno del Estado instaló el Comité Técnico de Evaluación del Polo de Desarrollo Económico para el Bienestar.
Este órgano tendrá la responsabilidad de analizar, evaluar y dictaminar las propuestas de inversión de las empresas interesadas en establecerse dentro del parque industrial.
Con estas acciones, el proyecto ha consolidado la estructura administrativa y normativa necesaria para su operación.
Sin embargo, los avances institucionales todavía no se reflejan en indicadores económicos que permitan evaluar el cumplimiento de los objetivos planteados.
Hasta el momento, la información pública disponible no reporta empresas que hayan confirmado oficialmente su instalación dentro del polo, inversiones privadas formalmente comprometidas, inicio de obras de urbanización, construcción de naves industriales o generación de empleos directamente vinculados con el proyecto.
Tampoco se han difundido indicadores que permitan medir el impacto económico esperado para Chetumal y la región sur del estado.
Esta situación contrasta con las expectativas generadas cuando el Polo de Desarrollo fue presentado como una de las principales apuestas para diversificar la economía de Quintana Roo, reducir la dependencia del turismo y convertir a la capital del estado en un nuevo centro logístico e industrial.
La ausencia de resultados verificables no implica necesariamente que el proyecto se encuentre detenido.
Más bien refleja que, hasta ahora, el desarrollo del PODECOBI se ha concentrado principalmente en la construcción del marco jurídico, administrativo y de gobernanza que permitirá su funcionamiento.
El siguiente desafío será trasladar esos avances institucionales al terreno económico.
La llegada de empresas, el inicio de inversiones, la construcción de infraestructura productiva y la generación de empleos serán los indicadores que permitirán evaluar si el proyecto cumple con las expectativas planteadas para reactivar la economía del sur de Quintana Roo.
Por ahora, el Polo de Desarrollo para el Bienestar de Chetumal muestra avances importantes en su planeación y organización institucional. No obstante, los beneficios económicos que motivaron su creación permanecen como objetivos pendientes cuya materialización aún deberá reflejarse en inversiones, actividad productiva y empleo para la región.






















