Por Victoria Castro Chávez
Chetumal.-El manejo discrecional de recursos federales destinados a campañas fitozoosanitarias y los constantes retrasos administrativos del Gobierno del Estado mantienen en crisis operativa a organismos de sanidad agropecuaria en Quintana Roo, donde trabajadores han llegado a permanecer hasta cinco meses sin recibir salario.
La problemática afecta principalmente al Comité de Sanidad Vegetal y al Comité Pecuario, instancias responsables de ejecutar campañas de vigilancia, prevención y control sanitario en cultivos y ganado, programas considerados estratégicos para evitar riesgos fitosanitarios, pérdidas económicas y afectaciones al sector rural.
De acuerdo con información interna y testimonios de trabajadores, el retraso en la liberación de recursos federales se ha convertido prácticamente en una práctica recurrente durante los primeros meses de cada año, derivada del incumplimiento documental y administrativo del Estado en los procesos de validación y comprobación exigidos por la Federación.
Aunque los recursos son etiquetados y enviados específicamente para la operación de campañas sanitarias, en diversos casos permanecen retenidos debido a que las autoridades estatales no entregan en tiempo y forma la documentación requerida para autorizar la liberación definitiva de los fondos.
La situación impacta especialmente al Comité de Sanidad Vegetal, donde trabajadores han tenido que mantener operaciones prácticamente sin ingresos durante largos periodos.
En 2026, el personal permaneció sin recibir recursos ordinarios hasta el pasado 25 de mayo, fecha en la que finalmente se autorizó una ministración parcial correspondiente al presupuesto anual.
Sin embargo, el recurso no fue liberado en su totalidad. Según la información proporcionada al organismo, únicamente se autorizó el 70 por ciento del monto comprometido, mientras el 30 por ciento restante continúa pendiente.
En el Comité Pecuario el escenario fue similar. Durante este año, empleados amagaron incluso con movilizaciones y protestas debido a la falta de recursos para cubrir nóminas y gastos básicos de operación.
La presión obligó finalmente a una liberación parcial de 2.8 millones de pesos, aunque el monto total comprometido asciende a aproximadamente seis millones de pesos.
Trabajadores aseguran que nuevamente el retraso ocurrió porque las autoridades estatales no cumplieron oportunamente con toda la documentación requerida para la validación federal de los recursos.
Además de afectar directamente los salarios, la falta de liquidez ha comenzado a comprometer el desarrollo de campañas sanitarias, limitar recorridos de inspección, reducir la adquisición de insumos y frenar acciones preventivas para el control de plagas y enfermedades en el sector agropecuario.
Entre el personal también prevalece la percepción de posibles manejos discrecionales o indebidos de recursos públicos, debido a que en algunos casos las liberaciones presupuestales federales sí se realizan en tiempo y forma, pero los fondos no son transferidos inmediatamente a los programas y organismos responsables de ejecutarlos.
Los trabajadores señalan que los recursos permanecen temporalmente inmovilizados en cuentas estatales sin explicación clara, mientras las nóminas y las actividades operativas continúan paralizadas.
La crisis recurrente que enfrentan los organismos de sanidad agropecuaria en Quintana Roo exhibe no sólo fallas administrativas, sino también la fragilidad institucional con la que operan programas fundamentales para proteger la producción rural, la sanidad animal y vegetal, así como la seguridad alimentaria en el estado.






















