Policia_municipalCHETUMAL, QUINTANA ROO.- Ser “amiga” de un mando de la Policía Preventiva Municipal de Othón P. Blanco tiene sus ventajas, salen a la hora que quieren, hacen guardia si quieren, regresan a la hora que se les antoja y no pasa nada.

Cuando se es “amiga” de algún mando como es el caso de Ivonne Monroy y Laura Estefani Pastrana o hermana de alguna “amiga” del mando como Alicia Díaz Méndez se goza de privilegios.

Y es que Ivonne y Laura no son “amigas” de cualquiera, sino del Comisario José Guadalupe Chimay Martín, y la otra del supervisor, Juan Manuel Gutiérrez Tágano, quien desempeña tareas de chofer del comandante Gumercindo Jiménez Cuervo.

Sus historias son ampliamente conocidas en la corporación, pero nadie, absolutamente nadie dice nada porque puede hacerse acreedor a un “merecido” castigo sólo por cuestionar los privilegios y las canonjías de estas y estos servidores públicos.

Alicia Díaz Méndez tiene la suerte de ser hermana menor de la supervisora Adriana Díaz Méndez, de quien también se sabe es “amiga” de media corporación, empezando por los mandos.

Como cualquier policía, las mujeres policías tienen que cumplir con el reglamento interno de la corporación, horario de 24 horas por 24 horas, horarios de 12 por 12 horas para la llamada policía de proximidad, deporte, etc, y en el caso de fallar, resultan igualmente arrestadas.

Las “amigas” de los mandos casi todo el día están en sus casas o bien se retiran sin hacer servicio. Las jornadas de deporte se les propone como opcional y disfrutan de sus privilegios como retirarse a las 11 de la noche cuando son turnos de 24 horas.

A estas “amigas” de los mandos, los policías rasos les tienen miedo. Cuando salen a comer, aún después de haber pasado las dos horas que por derecho les corresponde, pueden tomarse más tiempo y nadie las molestará aunque haya terminado su horario, el motivo, simple y sencillamente le hablan al oído a los mandos y quien se haya atrevido a molestarlas, sufrirá las consecuencias.

Cuando se es “amiga” de algún mando como es el caso de Ivonne Monroy, destacamentada en la Caseta del Fraccionamiento Arboledas, se puede tener el privilegio de no presentarse, total nadie la supervisará, pues tiene siempre la protección del Comisario José Guadalupe Chimay Martín. Por ello es común ver dicha caseta siempre cerrada. O bien, sin medir el peligro que representa, llevan a sus hijos para pasar la noche en sus centros de “trabajo”.

Así se las gastan los mandos y sus “amigas” en la Policía Preventiva Municipal de Othón P. Blanco. ¡Ver para creer!

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