Por Mario Castillo Rodríguez
Chetumal.-Ni los días de asueto, ni días festivos son perdonados por la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado, para aplicar guillotina a los cerca de 60 mil usuarios asentados que habitan en esta ciudad capital, con tal de que siga entrando dinero a las cuentas de esta dependencia que a la fecha ha sido blanco de toda serie de críticas ante su cuestionada operación y el deplorable servicio.
Amén de esto, y pese a que los trabajos de mantenimiento efectuados a la infraestructura de la CAPA dejaron sin el vital líquido a los chetumaleños y habitantes de comunidades circunvecinas por más de una semana, los recibos llegaron marcados con la misma tarifa sin contemplar el respectivo descuento que por obligación debió aplicarse a los usuarios que sufrieron el desabasto.
No hay que pasar por alto que el corte en el suministro fue anunciado por la CAPA para los días 9 y 10 de abril, pero el servicio se restableció en su totalidad hasta después del 17 de mismo mes.
Con base a lo anterior, los recibos que en los últimos días han acudido a pagar los usuarios y que contemplan facturación del 20 de marzo al 22 de abril, y/o del 16 de marzo al 17 de abril, a decir de los afectados no contemplan descuento alguno a pesar de que dentro de las fechas a pagar la mayoría de los quejosos pasaron más de una semana sin servicio de agua potable, tal y como puede apreciarse en las imágenes que los afectados tuvieron a bien proporcionarnos.
A decir de la señora Maricruz Chi de la Cruz, “Estamos re’ mal, cada día vamos de peor en peor”. ¿Cómo va ser posible que una semana no tengamos agua y nos cobran normal?
“Una semana estuve sin agua, en mi colonia nunca nos avisaron, ya hasta que teníamos dos días sin ella nos dimos cuenta. Luego vimos en el periódico que desde el jueves -9 de abril- no íbamos a tener agua, pero nosotros desde el lunes -6 de abril- no teníamos, yo vivo en la colonia Miraflores”, dijo la afectada vecina chetumaleña.
Agregó que a pesar de que la CAPA anunció que la población iba ser asistida con pipas para que no sufran de desabasto en el vital líquido, “estuve llame y llame, y no fue hasta ochos días después que me quede sin agua que llegaron las pipas”, puntualizó cuestionando: ¿Estamos mal no?

























