Cancún.-El ex presidente municipal, Gregorio Sánchez Martínez, regresó a Cancún para anunciar que está libre de toda acusación y sospecha por lavado de dinero en la compra de una propiedad en Argentina. Y deja entrever que los posibles artífices de la difusión de esta acusación fueron el ex presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa y el ex presidente municipal, Julián Ricalde Magaña.
Explicó que el 14 de noviembre, la Juez en materia de lo penal, Verónica Skanata de la ciudad de Posadas capital de la provincia de Misiones en Argentina dictaminó que no había ninguna prueba de las acusaciones hechas en su contra y que la compra de un inmueble, que consiste en un campo de 930 hectáreas y una lujosa vivienda por dos millones de dólares fue legal.
“No había ninguna prueba de las acusaciones y por lo tanto, la compra de esta propiedad había sido totalmente legal y que se había demostrado el origen lícito y pleno del dinero con que se había comprado y la juez, obviamente, una vez que cerró la investigación, emitió una sentencia”.
La sentencia emitida desestima todas las acusaciones de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y archivó el expediente, porque el asunto ya es inapelable.
Sánchez Martínez, indicó que la AFIP nunca presentó pruebas en su contra, sino que únicamente hizo referencia de que en internet existían notas periodísticas que lo ligaban con el crimen organizado.
Ante este hecho, dijo que analiza presentar una demanda por el daño moral causado por la acusación de la FIP y cuenta con dos años como plazo para hacerlo.
También consideró la posibilidad de que las personas que difundieron en el estado la información sobre la presunta operación ilícita fueron el expresidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, quien lo encerró en su administración; y el expresidente municipal Julián Ricalde Magaña, porque éste se quedó con su grupo político.
“Bueno, lo que se ve no se juzga. Quién me encarceló fue Felipe Calderón! Ahora, después, quién me estuvo atacando en cuanto llegué? Pues, Julián Ricalde. Fueron los que se exhibieron públicamente, pero yo no puedo decir que fueron los únicos. Alguien más hubo en esta situación… ¿Quién se benefició, pues Julián Ricalde? Nosotros éramos un grupo político, y al desconocerme, se queda con todo mi grupo político, ¿cómo no se va a beneficiar?”.
A esta conferencia acompañaron al expresidente municipal en Benito Juárez, su esposa, Niurka Sáliva, cubana nacionalizada mexicana; y su hijo de cuatro años, quien nació en Argentina, debido a que después de que fue apresado su marido, cruzó de país en país de manera clandestina hasta llegar a ese país del cono sur.





















