Chetumal.- Sin importarle la sentencia discursiva del gobernador Carlos Joaquín, en el sentido de que “SI QUIEREN UNA CANDIDATURA DEBEN RENUNCIAR A SU CARGO”, Fernando Méndez Santiago, Director del Instituto Quintanarroense de la Juventud (IQJ), se ha burlado con soberbia desmedida del “patrón”, puesto que desde la administración estatal y posiblemente hasta con el uso de recursos públicos ha promovido aferradamente su imagen, en su afán de conseguir la candidatura a Presidente Municipal de Othón P. Blanco, por la alianza PAN-PRD-PRI.
Este “novato” y joven funcionario ha estado envuelto en polémicas y escándalos, tales como presuntos actos de corrupción, malos manejos de los programas sociales, además de infringir el Art.134 en materia de Propaganda Gubernamental, luego de que se le descubriera portando un chaleco amarillo como brigadista, con su nombre impreso en letras grandes durante el «Programa de Ayuda Alimentaria» del Gobierno de Quintana Roo, con el fin de promocionar su imagen.
Y es que este día, el gobernador advirtió que no permitirá que algún integrante de su gabinete cometa doble juego, por lo que quien aspire a una candidatura deberá separarse del cargo.
Por otro lado, expresó que no permitirá que algún funcionario pretenda utilizar recursos públicos para la difusión de su imagen y que ante cualquier suposición se deberá presentar la denuncia correspondiente.
Sin embargo, contrario a ello, Méndez Santiago mantiene desde meses una campaña abierta de promoción de imagen política, descuidando sus obligaciones y responsabilidades como encargado de las políticas públicas enfocadas al sector juvenil.
Se puede corroborar en su página https://www.facebook.com/fernandomendezmx/ y https://www.facebook.com/juventudquintanarroense/ contenidos irrelevantes para las juventudes.
No así, ha focalizado sus publicaciones constantes hacia Othón P. Blanco con frases como “Chetumal de mis amores” y “Futuro Mejor«, mientras olvida que el IQJ es de influencia estatal, olvidando a jóvenes que se encuentran en marginación y olvido de municipios pobres como Felipe Carrillo Puerto y José María Morelos, cuyas oportunidades fluyen a cuentagotas.
Mientras Carlos Joaquín pregona y pregona que su gobierno respeta a las leyes electorales y a los quintanarroenses, este joven vival le pasa por encima una y otra vez.
Bien dice “Sr.” gobernador que “del dicho al hecho, hay mucho trecho”. ¡Y vaya que los hay!





















