JMM.-Un trágico accidente ocurrido la noche del sábado en la calle Benito Juárez, a la altura de la colonia Dolores, en José María Morelos, ha puesto en evidencia las deplorables condiciones de las vialidades de la cabecera municipal. Un motociclista perdió la vida tras derrapar, supuestamente al esquivar un carro y enfrentarse a un tramo extremadamente deteriorado con montículos de tierra y piedras amontonados en la vía.
Paramédicos llegaron al lugar tras el reporte de emergencia cerca de las 10:30 de la noche, pero confirmaron que el hombre ya no tenía signos vitales. La policía municipal acordonó la zona y notificó a la Fiscalía General del Estado para las diligencias correspondientes.
El incidente cobra mayor relevancia porque ocurre en un contexto de abandono de las calles del municipio, donde los enormes baches y los montículos de tierra obligan a los conductores a realizar maniobras peligrosas. Testigos afirman que la víctima, quien vestía uniforme de su centro laboral, iba rumbo a su trabajo al momento del accidente.
Declaraciones controvertidas del director de Tránsito
El director de Tránsito Municipal, Mauricio Gasca, ofreció declaraciones que han generado indignación y críticas entre la comunidad. En primer lugar, Gasca pidió no caer en especulaciones, pero hizo varias afirmaciones contradictorias y sin sustento claro. Aseguró que los montículos de tierra estaban debidamente señalizados con cinta de advertencia, pero responsabilizó a la ciudadanía de haber removido las señales, lo cual fue desmentido por vecinos del lugar.
En un giro aún más polémico, insinuó que la víctima estaba bajo los efectos del alcohol al salir de una posada, a pesar de que familiares y testigos confirmaron que el fallecido se dirigía a su trabajo. Además, ofreció otras teorías sin pruebas concluyentes: que un «vehículo fantasma» deslumbró al motociclista con sus luces, o que la caída ocurrió porque el conductor no subió el descanso de su moto, algo que contradice la posición del vehículo tras el accidente.
Vecinos han expresado su molestia ante lo que consideran un intento de desviar la responsabilidad por las pésimas condiciones de las calles hacia la ciudadanía o la víctima misma. Las declaraciones de Gasca no solo han sido percibidas como insensibles, sino que también reflejan una falta de compromiso para abordar el problema de fondo: el deterioro de las vialidades en José María Morelos.
El lamentable accidente es un recordatorio de los riesgos que enfrentan diariamente los conductores en el municipio y pone en evidencia la necesidad urgente de atención a las calles para prevenir tragedias futuras.






















