Chetumal.- A través de un documento dirigido a Emmanuel Ángel Gutiérrez García, Director de la Clínica del ISSSTE en Chetumal, se exhibieron las grotescas y deplorables condiciones en las que funciona el área de diálisis del citado nosocomio.
En la misiva, los quejosos indicaron que es inaceptable que los derechohabientes sufran la falta de organización y planeación del personal directivo y operativo del área de diálisis, la falta de insumos médicos y sobre todo la deficiencia en capacitación y preparación en el cuidado de este tipo de intervenciones en los pacientes que acuden al hospital.
Entre las deficiencias señalaron que es preocupante la falta de batas y ropa de cama para el uso en pacientes, situación que provoca la espera prolongada de hasta cuatro horas o más para que el paciente pueda recibir la atención médica por el que se presenta.
Además, refirieron que es inadmisible que en un centro hospitalario se carezcan de bolsas para diálisis, el cual es un elemento indispensable para atender de manera pronta al paciente con urgencia de lavado y retiro peritoneal de catéter, para posterior colocación, mismo que a falta de ese insumo, los derechohabientes tienen que desembolsar de sus propios recursos la cantidad fuertes que van desde los 800 pesos por cada caja, o hasta siendo que hay pacientes que ocupan tres cajas cuyo gasto se incrementa a 2 mil 400 pesos, y hasta tres mil 200 para quienes usan 4 cajas.
Por otro lado, acusaron que el personal médico se sobre extiende al periodo establecido de seis meses para realizar el cambio de catéter de línea peritoneal en pacientes, lo cual a provocado serías complicaciones a su salud. Reprochaban que la organización de agenda de citas del área de diálisis es deficiente a tal grado de que en ocasiones citan en fines de semana siendo estos días en los que no realizan este tipo de servicios, acumulando un rezago que afecta a los usuarios de estos servicios médicos.
Consideraron que es importante que se respete la asignación citas en las fechas establecidas, puesto que se han dado casos en los que se afecta a los derechohabientes que provienen de comunidades rurales y que al no brindarles el servicio se regresan a casa sin atención médica. Y finalmente, solicitaron capacitación para considerar un curso que les permita aprender a realizar las diálisis peritoneales en casa, así como se registren en un programa que les permitan recibir los insumos en sus viviendas.
En el salvoconducto, se plasma la fuerte preocupación de los derechohabientes ante el riesgo al que se exponen debido a las deficiencias de la unidad médica ubicado sobre la Av. Insurgentes de la capital del estado, quienes solicitaron la intervención inmediata a su demanda, esperando atención oportuna por parte del Director Emmanuel Gutiérrez, quien esperan no se cruce de manos e ignore el pliego de peticiones de estos pacientes que solo buscan un trato digno y ansían salvaguardar su salud en estos tiempos críticos de pandemia.





















