Chetumal.-Para solventar el pago de bonificaciones de fin de año, los empresarios de la construcción recurrirán a créditos ante instituciones financieras pues el 2015 ha sido uno de los más complicados.
La falta de obra fue una constante y disminuyó la capacidad de operación y poder adquisitiva de las empresas, reconoció el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Raúl Villanueva Argüelles.
En la CMIC existen 302 empresas registradas. Directamente depende de ellas aproximadamente 15 mil trabajadores e indirectamente, alrededor de 60 mil.
El presidente de la CMIC afirmó que el presente año fue complicado para todos los empresarios del país y del estado, sobre todo para aquellas asentadas en la capital del estado que prácticamente dependen de la obra pública debido a la falta de inversión privada.
“Teníamos una inversión de cinco mil o seis mil millones de pesos en el estado pero si le quietamos un 30 por ciento hablamos que cerca de 2 mil se dejaron de ejercer en general pero hasta ahorita yo pienso que si vamos a cumplir, si el caso fuera necesario la cámara apoyaría a los afiliados para salir de esos compromisos”, señaló.
Dijo que la reducción del presupuesto del estado por el recorte del Gobierno Federal ha impactado drásticamente a las empresas locales que en los últimos años han venido arrastrando deudas y compromisos fiscales en espera de que mejore la economía.
Señaló que en términos generales la mayoría de los afiliados de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, cerrara este año con problemas económicos que tendrán que solventar con las obras que logren conseguir tras el anuncio del gobierno federal de la inversión para el sector educativo.
“La parte mala es que efectivamente la inversión programada no se ejerció al 100 por ciento, hablamos que del presupuesto programado solo se ejerció un 60 o 70 por ciento en términos globales, las expectativas del gobierno fueron demasiadas altas y otro lado hubo una reducción de recursos federales afectado por la baja en el petróleo y eso vino afectar todos los programas de inversión porque nuestra economía esta petrolizada, depende mucho de la industria petrolera y de una u otra forma afecta a nuestro sector”, indicó.
Dijo que el único inconveniente que tendrán será la competencia de empresas foráneas puesto que en los últimos años la asignación de obras con montos millonarios solo han beneficiado los constructores de otras entidades que al no estar asentadas en Quintana Roo terminan subcontratando a los locales.





















