Por Carlos Cauich.
Kantunilkin.- Bañar los cuerpos sin vida es una labor que no cualquiera se atreve a hacer ya que se considera macabro e impresionante, sin embargo para el popular “Mis” (gato en español), apodo con el cual la comunidad conoce a Jacinto Uicab Helguera, quien lleva 30 años realizándose, es algo normal y se conforma con las propinas que “buenamente” quieran regalar los deudos, incluso, no hace mala a cara a los “tragos” que ofrecen en los velorios como pago a su buena acción.
Oriundo de Kantunilkin a sus 50 años de edad, “Don mis”, de igual forma limpia los restos mortuorios de las criptas, acto que se considera como un baño para el familiar fallecido además de desperdigar delante los cortejos fúnebres, masa, maíz y pedazos de tortillas para que traguen todo tipo de ave o animal de traspatio porque de esa forma el alma del fallecido recibirá el aval cuando llegué frente al creador.
“Esto lo aprendí de don finado Yuri Poot quien me comenzó a llevar a bañar a los fallecidos, además de hacer los cordones para amarrar las manos al momento de la velación, en un principio me daba mucho miedo al grado que tenía que esperar que amanezca para que me vaya a mi casa porque me daba miedo caminar en la oscuridad”. Dice en medio de carcajadas.
Como cualquier persona, Jacinto Uicab sufre cuando ve llorando a los familiares de los jóvenes que pierden la vida ya que incluso ha tenido que bañar los que fueron sus amigos, “En verdad esto para mi es una labor que desempeño en forma tradicional, no acostumbro a cobrar ya que la gente me regala lo que tenga de voluntad de darme y ya me acostumbre, pero ahora el problema quien me va a bañar cuando yo me muera” sostiene ante la risa de sus compañeros de parranda.
De igual forma dijo que para los habitantes de este pueblo, limpiar los huesos es como bañar el cuerpo del ser querido, ya que consideran que éste aún no ha desaparecido.
“Los familiares del muerto acuden al cementerio para sacar los huesos del osario, los limpian entre todos y luego los colocan en una servilleta bordada con figuras que van de acuerdo con la personalidad y edad de la persona fallecida, Los bordados son principalmente de flores de punto de cruz o simplemente llevan las iniciales del occiso y cuando se trata de los niños se bordan figuras infantiles en colores vivos”.
Según la creencia, la servilleta representa la ropa del muerto y debe ser nueva, pues de lo contrario el ánima no llegará a ese lugar cuando lo vayan a visitar dijo finalmente el popular Mis.





















