Chetumal.-En una “papa caliente” sobre las manos de la actual dirigencia de la CMIC se ha convertido el destape de presuntos actos de corrupción, turbios manejos, tráfico de influencias y hasta por abuso de poder a la que han incurrido tanto ex directivos como el actual, en donde, aprovechándose de su posición, han conseguido beneficios particulares a costa de sus afiliados.
Los agremiados a la CMIC en Quintana Roo se han vuelto una horda enardecida y se organizan para realizar actos de protesta, luego de que en días recientes se ventilan hechos que más que contribuir a la unión y a una digna representación, sólo ha avergonzado y salpicado la imagen y el prestigio de dicha cámara.
Y es que, en publicaciones anteriores, en este espacio informativo dimos a conocer el favoritismo y los privilegios que han gozado y siguen gozando quienes “toman las decisiones” al interior de la CMIC, pese a que estas causen perjuicios con dolo a los demás empresarios “cemicos”.
Por ejemplo, Nicolás Aké Gómez y Arnulfo Morales Bernal, son ex presidentes de la CMIC y actualmente son integrantes del Comité Consultivo de la Delegación, quienes “tienen voz” en todos los asuntos que conciernen en cuanto a la operatividad de la institución. Por otro lado, Efraín Alfonso Santín Mingüer (esposo actual de Gabriela Santana Duarte, ex regidora en Othón P. Blanco), ha sido vicepresidente en diferentes periodos de Comité Directivo. Estos tres personajes fueron favorecidos en el año 2018 con una adjudicación directa con el proyecto “Central de Abastos de Chetumal”, ejecutado por la Secretaría de Desarrollo Económico (SEDE) con el “visto bueno” de su titular Rosa Elena Lozano Vázquez.
Con la figura de un supuesto “organismo intermediario” la SEDE firmó un convenio con la CMIC y una supuesta “representante de los beneficiarios” con el nombre Nancy Marlene Kumul Chiquil, en su carácter de Presidenta de la Sociedad de Agricultores “Yaxché”, por un monto de siete millones de pesos ($7, 000,000.00) para la “Central de Abastos de Chetumal, Primera Etapa” enfocado a tres rubros específicos del proyecto: capacitación, equipamiento e infraestructura productiva.
No obstante, para el proyecto de la “Central de Abastos de Chetumal” con folio AMSDE-QUI-000047354, la CMIC autoritariamente – y sin licitación de por medio y olvidándose de sus afiliados- otorgó los siguientes contratos a las siguientes personas:
-Nicolás Aké Gómez.- Copitra Construcciones S.A. de C.V., por $2, 4, 18,351.35 (Parte 1)
-Arnulfo Morales Bernal.- Moba Construcciones S.A. de C.V., por $1, 691, 267.83 (Parte 2)
-Efraín Alfonso Santín Mingüer.- Biorc Construcciones S.A. de C.V., por $ 1, 490, 380. 83 (Parte 3)
El origen de los recursos provino del convenio celebrado el 22 de diciembre del 2017, entre SEDE y la Asociación Mexicana de Secretarios de Desarrollo Económico (AMSDE), en la Cláusula Primera, donde se otorga un monto de $11, 000,000.00 para dos proyectos en Quintana Roo; Impulso a la competitividad del sector turístico de la Zona Sur de Quintana Roo, y la Central de Abasto de Chetumal, Primer Etapa.
Estas decisiones se hacen a espaldas de todos los afiliados, en pleno acto de tráfico de influencias y abuso de poder de la directiva de la CMIC, entorpeciendo la oportunidad de libre competencia, especialmente los empresarios del sur que son los que más han resentido la falta de fuentes de trabajo.
Al respecto del mal actuar, agremiados a la CMIC pedirán cuentas claras a la dirigencia encabezada por Diego Cortés Arzola, así como exigirán el esclarecimiento y la publicación del expediente del proyecto para que todo afiliado tenga acceso y conozcan los criterios de asignación, además que vigilarán “con lupa” la aplicación transparente de cada peso programado en el presupuesto de este ejercicio fiscal en la próxima asamblea informativa, toda vez que de acuerdo a la información que obra en manos, la cual circula y corre a voces es que hay también ahora hay dispendios que contrastan con la crisis económica que los mantiene al borde de una quiebra financiera al siguiente año. Y los empresarios, enfatizan, no continuarán siendo comodín de unos cuantos para satisfacer intereses de grupos.
Y lo que falta por verse…



























