Chetumal, Quintana Roo. Tras permanecer prófugos de la justicia durante 26 años, finalmente fueron detenidos Francisco Javier López González y Liliana Lucero Mercado, madre y padrastro del “niño del contenedor”, Dhilan Randall Mercado González, un menor de 4 años de edad que fue asesinado a golpes y su cuerpo abandonado dentro de una caja de cartón en un contenedor de basura en la calle 28 de Agosto, en el Barrio de la Estación, Aguascalientes.
La Fiscalía General del Estado confirmó la detención de la pareja, quienes eran conocidos en Chetumal por su trabajo como fotógrafos en eventos sociales. Detrás de las cámaras y las sonrisas, ocultaban un oscuro pasado que comenzó en noviembre de 1999.
El crimen que los persiguió por 26 años
Todo inició en Teocaltiche, Jalisco, cuando una discusión doméstica escaló hasta convertirse en una tragedia. Según las investigaciones, Francisco Javier golpeó brutalmente a Dhilan Randall, quitándole la vida. Para encubrir el crimen, junto con Liliana Lucero, envolvieron el cuerpo en un mantel con diseños navideños y una colcha con flores, lo metieron en una caja de cartón de Huevos San Juan y lo abandonaron en un contenedor de basura.
El viernes 11 de noviembre de 1999, Francisco Javier viajó a Aguascalientes y, en un taxi, transportó la caja con el cadáver, abandonándola en el Barrio de la Estación. Posteriormente, un pepenador descubrió el cuerpo, lo que provocó la intervención de las autoridades ministeriales.
Una vida bajo el disfraz de normalidad
Tras el asesinato, la pareja huyó por varias ciudades del país como León, Oaxaca y Palenque, hasta establecerse en Chetumal en 2002. Allí encontraron refugio bajo una nueva identidad, alejándose del radar de las autoridades.
Durante 26 años, Francisco y Liliana llevaron una vida aparentemente ejemplar. Su negocio de fotografía los integró a la comunidad sin levantar sospechas. Sin embargo, la justicia nunca dejó de buscarlos. Gracias a la colaboración entre la Fiscalía General del Estado de Quintana Roo y la Fiscalía General del Estado de Aguascalientes, finalmente fueron capturados y trasladados para enfrentar las acusaciones.
Los abusos y el infierno de Dhilan Randall
Detalles adicionales sobre el caso revelan que Dhilan Randall, nacido en 1995, sufrió maltratos constantes por parte de su padrastro Francisco Javier, mientras que su madre Liliana Lucero no hizo nada por protegerlo. Los abusos incluían golpizas, obligarlo a hincarse sobre piedras y bañarlo con una manguera en plena calle durante las noches. Estos actos culminaron con su asesinato.
La abuela materna del niño, Araceli González Becerra, intentó obtener su custodia tras enterarse de los abusos, pero no tuvo éxito. Después del asesinato, la pareja desapareció de varias localidades antes de ser localizada en Chetumal.
Una familia adoptó simbólicamente a Dhilan para poder darle sepultura, mientras las autoridades continuaban con las investigaciones.
Francisco Javier López González y Liliana Lucero Mercado fueron finalmente capturados tras 26 años de permanecer prófugos. Ahora enfrentarán la justicia en Aguascalientes por un crimen que conmocionó al país y que expuso una historia de maltrato y violencia infantil que duró años. La comunidad de Chetumal quedó impactada al descubrir la verdadera identidad de la pareja que por años vivió entre ellos bajo una falsa apariencia de normalidad.






















