Por: Javier chan
Felipe Carrillo Puerto.- Las escasas oportunidades de empleo en la zona rural y las afectaciones sufridas al campo, son algunos de los motivos que orillan a jóvenes a abandonar sus comunidades en busca de conseguir un trabajo que reditúe en un ingreso para sus familias. La zona turística del estado es uno de los puntos más recurrentes pese a lo mal pagado.
Así lo confirmaron Susano May Aké y Julio Peña, ambos de la comunidad maya de Dzulá quienes expusieron que sus hijos, familiares y amigos ante la falta de oportunidades de tuvieron que emigrar a la zona norte del estado en busca de fuentes de empleo.
“Las condiciones actuales del campo no reditúan como se espera, trabajamos mucho y obtenemos muy poco que nos alcanza para apenas satisfacer las necesidades de nuestras familias”, dijeron los labriegos quienes dijeron estar conscientes del porqué las nuevas generaciones han optado por no continuar con esta milenaria labor.
Mencionaron que poco a poco los muchachos se trasladan a la zona turística del estado buscando nuevas oportunidades que les permita mejorar las condiciones de vida para sus familias, empleandose en el servicio de los hoteles o como obreros de construcción.
Tanto Don Susano como Don Julio coincidieron en que de la milpa ya no sale para vivir, las tierras ya no son productivas por que la sequía acaba con la cosecha.
Si bien comentaron que emigrar a la zona norte no es un lujo, sino una necesidad, destacaron que como padres de familia se mantienen preocupados ya que temen que ante la falta de oportunidades, sus hijos puedan involucrarse en actividades ilícitas.
Ante esta situación, los ejidatarios pese al intento de buscar nuevas alternativas de ingreso económico para poder subsistir, no tienen más opciones que tener que recurrir a probar suerte en los municipios turísticos con el propósito de ganarse el pan de cada día.





















