Por Mario Castillo Rodríguez
Muy apresurada vino
a su visita la Muerte
buscando a los “aspirantes”
para cantarles su suerte.
Sus coplas llego cantando
y arrastrando calaveras
mientras los muertos gritaban:
“puede tocarle a cualquiera”.
Mauricio Góngora:
Y en el panteón se encontró
en oración a Mauricio
implorando por un hueso
para la hora del juicio.
Aseguraba el edil,
en su cita con la muerte:
“Voy directo a los infiernos,
yo soy el gallo más fuerte”.
Raymundo King:
También estaba Raymundo
preparando la diablura
y pidiendo a los infiernos,
le toque candidatura.
“Tengo amarradas navajas,
ese hueso es para mí,
ya pacté con Satanás;
darle mi puesto en el PRI”:
Paul Carrillo:
Y a Paul Carrillo le dijo
la enlutada maldiciendo
“hueso no te va tocar;
del mundo vete despidiendo”.
Y mientras hacia su ofrenda
los difuntos le preguntaban:
¿Si no puedes con Cancún,
como piensas en jaladas?
Gabriel Mendicuti:
Lejos venía arrastrando
Mendicuti sus cadenas,
y ofreciendo pibi pollos
para el perdón de sus penas.
¡Sueñas con ser candidato,
pero otra vez no te toca,
prepara tu funeral!;
le maldijo “La Llorona”.
Eduardo Espinosa Abuxapqui:
Cansados venían cargando
entre las tumbas de caña
cuatro muertos a Abuxapqui
que ya se siente en campaña.
“A mí me pelas los dientes”
le presumió a la Catrina,
mientras tapaba los baches
en su cripta de la grilla.
“Chanito” Toledo Medina:
Y en un difunto montado
cantaba alegre Chanito,
celebrando que en el cielo;
ya le tienen su huesito.
“Las envidias me rodean”,
gritaba sin pena y gloria,
y aunque me lleve la muerte:
¡Soy la manzana en discordia!
Cora Amalia:
Y muy triste fue llegando
hasta el panteón Cora Amalia
pidiendo que su partido
no le voltee la espalda.
“Tu carrera es meritoria”
el diablo le aseguraba,
al tiempo que su ataúd
los priistas preparaban.
Carlos Joaquín:
Y Carlos Joaquín también
preparaba su altarcito,
llorándole a “Papa Dios”
que le toque su huesito.
Él es el tema tabú,
cantaba el diablo con gusto
“quieren enterrarlo vivo;
para no llevarse un susto”.
Y así terminan las coplas
de la florida Catrina;
no se vayan a espantar
si mañana no me miran.
Y no es que vaya a morir,
solo estaré preparando
una que otra calavera,
que ya iremos publicando.





















