Por Enrique Castañeda
Chetumal.-Mario Castro Basto, delegado de Diconsa en Quintana Roo, mantiene toda una ola de irregularidades al interior de la instancia federal, sin que sus superiores conozcan, pues cada vez que vienen busca la forma de ocultarlas, para continuar en su cargo.
Esta mañana, el ex auxiliar administrativo de la dependencia federal, Julio de Jesús Almeida López, denunció públicamente que en la parte de atrás de las instalaciones de Diconsa en Chetumal, ubicada sobre la avenida Andrés Quintana Roo, existen toneladas de productos caducos, que no pudieron ser enviados a las tiendas rurales de la entidad.
“De harina tenemos de tres a cuatro toneladas tiradas allá atrás y no tiene mucho que lo sacaron, es una putrefacción que tienen allá. Ahora los alimentos tienen hasta años caducados, además hay mayonesa, chocomilck, galletas, tanto como avena, café y harinas que están plagados, incluso así plagados son enviadas a las tiendas comunitarias”, afirmó.
Indicó que al delegado de Diconsa Mario Castro Basto pareciera no importarle lo que sucede en la zona sur del estado, ya que en toda la semana solo se le ve un día en Chetumal, pues prefiere quedarse en Cancún.
“Es una negligencia de todos los jefes, y del delegado.
Cuando viene gente de México guardan esa mercancía, es decir la mandan a tapar para que no vean esa putrefacción. Mario Castro casi nunca está aquí, se la pasa en el otro almacén de Cancún”, detalló.
Almeida López dijo que no solo existen alimentos caducos en el lugar, sino que también las bodegas están infestadas de plagas, principalmente de ratas y zorros. Incluso han detectado algunos alimentos con gorgojo u otro tipo de plagas.
Otra de las irregularidades presentadas, es que se viene un despido masivo del personal del lugar, primordialmente aquellos que participaron en la manifestación del pasado 15 de julio, donde los empleados lo único que pedían era recursos para mantenimiento de los vehículos y la autorización de sus permisos.
Por ahora, el único despido que se ha presentado es de Julio de Jesús Almeida López, quien fungía como auxiliar administrativo, sin motivo alguno, así como el de Oscar Euan.





























