Chetumal.-Un quintanarroense bien conocido y mejor querido, chetumaleño para ser más precisos, don José Irabien Medina, ex presidente municipal de Benito Juárez y dos veces secretario de Gobierno, analiza el abanico político de cara a la sucesión gubernamental.
Irabien Medina, en reciente entrevista, nos deja ver su capacidad de análisis y su habilidad para interpretar las señales y los signos políticos. Es un hombre de vasta experiencia en la administración pública y en las lides políticas. Le fascina la historia, y es un hombre bien formado e informado. Es un político nato; un orgullos chetumaleño y quintanarroense.
Precisa, antes, que aún no son los tiempos idóneos para aludir a las cualidades o limitaciones de quienes aspiran a ocupar el Palacio de Gobierno de la capital quintanarroense. Advierte que respeta la figura del gobernador Roberto Borge Angulo, y su postura de no ventilar aún los nombres de quienes lo podrían suceder.
Pero asevera, a título personal –aclara-, que el político más maduro y formado en estos momentos, aparte del Gobernador, es sin duda Eduardo Espinosa Abuxapqui, el presidente municipal –por segunda ocasión- del Ayuntamiento capitalino.
Por algo encabeza de nuevo cuenta el gobierno municipal de Othón P. Blanco, cuyas finanzas y responsabilidades estaban en la ruina. “Es el más formado. Es el que tiene más experiencia y talento”, señala contundente.
Don “Pepe” Irabien considera que entre los aspirantes hay, ciertamente, gente con experiencia, pero no del nivel y estatura de Espinosa Abuxapqui.
“Es una persona seria, muy talentosa, el más completo”, reitera, para después externar que Quintana Roo requiere de gente con trayectoria política, no improvisados.
Las aseveraciones personales de Irabien Medin confirman simplemente lo que ya es muy evidente: la aceptación y simpatía de los que goza Eduardo Espinosa Abuxapqui por parte de los quintanarroense y de la clase política de la entidad.
Su amplia trayectoria, pero sobre todos su trabajo, sus resultados concretos, le siguen abonando el apoyo y reconocimiento de los quintanarroenses. Está más que visto: la figura y perspectivas de Abuxapqui se fortalecen, gracias a sus logros y a su creciente popularidad.





















