Cancún.-La aparición de estructuras de soporte adicionales en una obra presentada como histórica y estratégica para Cancún inevitablemente genera preguntas públicas sobre su estado real, seguridad estructural y condiciones de operación.
Más aún cuando se trata de un proyecto insignia promovido durante años como símbolo de modernidad, movilidad y capacidad técnica.
La ciudadanía merece información clara:
¿se trata de mantenimiento preventivo?, ¿ajustes técnicos normales?, ¿refuerzos temporales?, ¿o existe algún problema estructural que no se ha transparentado?
En obras de esta magnitud, el silencio institucional solo alimenta especulación.
Y cuando hablamos de infraestructura por donde circularán miles de personas todos los días, la transparencia no es opcional.






















