Chetumal.- A pesar de estar inmersos en solucionar los problemas cotidianos que enfrentan en sus clínicas, personal y derechohabientes, algunos funcionarios del Issste en Quintana Roo todavía tienen el tiempo para implementar acciones que trascienden más allá de la alta burocracia, es decir, son acciones que aquilata sus agremiados.
Existen voces encontradas sobre el trabajo que desempeña Carlos Hernández Blanco como delegado del Issste en Quintana Roo, la mayoría lo avala, porque aun y con la crisis económica que enfrenta citado instituto de seguridad social que los obligó a restringir y controlar varios apoyos, ahí siguen, inmersos en cumplir con la encomienda.
Pero nada ha sido fortuito, además de la estrategia implementada por el delegado, existe personal técnico y operativo quienes tienen la responsabilidad de llevarlo a cabo, de ejecutar las acciones.
Uno de este personal “fantasma”, es Magda Lozano Ocman, una joven mujer quintanarroenses preparada académicamente hablando, que sin grandes preámbulos y a base de constancia se ha convertido en la principal operadora del Issste en Quintana Roo.
Quizá poca gente la conozca en persona porque trabaja con un bajo perfil, es ajena a los reflectores y lo mismo se le ve en su despacho como en cualquier clínica de los once municipios de Quintana Roo, donde de manera personal supervisa las carencias y necesidades.
Han trascendido algunas acciones hechas por Magda Lozano, que dudamos muchos que otro subdelegado de administración se hubiese atrevido a realizar, como subirse a las azoteas de las clínicas para corroborar desperfectos en tanques de gas, es tinacos y otros enceres requeridos para otorgar un buen servicio a los derechohabientes.
Sí citadas acciones no eran suficientes para voltear a ver el trabajo de Magda Lozano como subdelegada administrativa del Issste, con lo implementado en días pasados es una necesidad enterarse de lo que hace, para preguntar quién es, de dónde salió y cuál es el verdadero objetivo de la tenaz labor que viene desempeñando.
Quizá su proyecto es el de incluir su nombre en la lista de mujeres quintanarroenses para ocupar algún cargo de elección popular, por eso de que con la reforma de Paridad horizontal y vertical el 50 por ciento de las candidaturas serán para femeninas, pero eso se lo dejamos para los “grillos” o la cúpula de los partidos políticos que “palomean” a sus candidatos.
Lo que nos ocupa y pretendemos resaltar es que bajo una baja responsabilidad Magda Lozano y un grupo de funcionarios del Issste en Quintana Roo se han convertido en el brazo derecho de Carlos Hernández Blanco.
La punta del iceberg o la cereza al pastel fue puesta en días pasados, cuando entregaron de manera personal cheques de préstamos personales a derechohabientes discapacitados o enfermos postrados en camas del sanatorio.
Aun cuando la máxima que predomina entre la sociedad quintanarroense es la de cuestionar, descalificar y demeritar el trabajo de los funcionarios públicos de los tres órdenes de gobierno, consideramos que vale la pena aceptar o aplaudir las buenas o sobresaliente acciones que realicen.
Obviamente que cualquier acierto laboral siempre será tomado como normal y a simplemente descalificado porque, supuestamente, para eso se les paga, pero acciones como las de Magda Lozano Ocman siempre trascenderán.
Tiempo al tiempo…





















