Por Victoria Castro Chávez
CHETUMAL, Quintana Roo.— El municipio de Othón P. Blanco enfrenta un déficit policial que limita la capacidad de vigilancia, reacción y cobertura territorial en la capital del estado y comunidades rurales, en medio del crecimiento poblacional y el aumento de actividades económicas en el sur de Quintana Roo.
Actualmente, la Policía Municipal cuenta con apenas 258 elementos activos para atender a una población superior a los 233 mil habitantes, además de 83 comunidades distribuidas en el municipio más extenso de la entidad.
La situación ha sido reconocida por el propio director de Seguridad Pública Municipal, Manuel Santibáñez Cortés, quien admitió que el estado de fuerza resulta insuficiente frente a las necesidades actuales de cobertura y atención ciudadana.
El problema va más allá del número total de policías disponibles. Parte del personal se encuentra asignado a labores administrativas, vigilancia interna y custodias en centros de detención, lo que reduce considerablemente el número de agentes desplegados en patrullajes y operativos preventivos.
Bajo estándares internacionales de seguridad pública, especialistas consideran que la proporción de policías por habitantes en Othón P. Blanco resulta baja para cubrir eficientemente colonias urbanas, carreteras y localidades rurales alejadas de la cabecera municipal.
A ello se suman las bajas voluntarias, los procesos de depuración interna y la separación de elementos que no aprueban controles de confianza o enfrentan investigaciones relacionadas con presuntas irregularidades, corrupción o abuso de autoridad.
Diversos reportes oficiales han documentado desde años atrás problemas recurrentes dentro de la corporación relacionados con reprobación de exámenes de confianza, investigaciones internas y señalamientos ciudadanos.
Incluso autoridades estatales han reconocido públicamente la necesidad de depurar corporaciones municipales para retirar a elementos vinculados con conductas irregulares o posibles nexos delictivos.
En paralelo, recientes casos relacionados con actuaciones policiales bajo investigación han incrementado el escrutinio ciudadano hacia las corporaciones de seguridad en Chetumal y el sur del estado.
Ante la insuficiencia operativa, el Ayuntamiento y el Gobierno del Estado dependen frecuentemente del respaldo de fuerzas estatales, Guardia Nacional, Secretaría de Marina y Ejército Mexicano para reforzar operativos y vigilancia.
Aunque las autoridades sostienen que algunos indicadores delictivos muestran disminuciones, reconocen que la demanda de seguridad avanza más rápido que la capacidad de reclutamiento y formación policial.
El propio municipio ha señalado que actualmente apenas busca incorporar entre 10 y 20 policías nuevos por año, cifra considerada insuficiente frente al déficit histórico acumulado y las necesidades reales de cobertura territorial.
Mientras tanto, habitantes de comunidades rurales y colonias periféricas continúan denunciando tiempos prolongados de respuesta, escasa presencia preventiva y limitada vigilancia policiaca, particularmente en zonas alejadas de la capital.
El panorama refleja una combinación compleja para Othón P. Blanco: déficit histórico de personal, desgaste operativo, dificultades de reclutamiento y constantes procesos de depuración interna que continúan reduciendo la disponibilidad de elementos en las calles.
En un municipio estratégico para la seguridad de la frontera sur y el desarrollo regional de Quintana Roo, la capacidad real de respuesta policial sigue siendo uno de los principales desafíos institucionales.






















