Por Victoria Castro Chávez
CHETUMAL, Quintana Roo.— Aunque Quintana Roo se mantiene entre las entidades con menor índice de analfabetismo del país, más de 300 mil personas mayores de 15 años continúan enfrentando algún grado de rezago educativo, principalmente por no haber concluido la primaria o la secundaria.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) y autoridades educativas estatales, el analfabetismo en la entidad se ubica alrededor del 2.8 por ciento de la población de 15 años y más, lo que representa aproximadamente 43 mil personas que no saben leer ni escribir.
Esta cifra coloca a Quintana Roo por debajo de la media nacional y entre los estados con mejores indicadores en materia de alfabetización.
Los registros oficiales muestran que la reducción del analfabetismo ha sido gradual durante los últimos años. El Programa Sectorial de Educación, Cultura y Deporte para el Bienestar 2023-2027 reporta que este indicador disminuyó de 3.2 por ciento en 2019 a 2.8 por ciento en 2022, reflejando avances en las estrategias de alfabetización impulsadas por las autoridades.
Sin embargo, especialistas advierten que el principal reto educativo ya no se concentra únicamente en las personas que no saben leer y escribir, sino en quienes abandonaron sus estudios antes de concluir la educación básica.
Las cifras más recientes indican que alrededor de 316 mil quintanarroenses mayores de 15 años se encuentran en condición de rezago educativo. De este total, aproximadamente 91 mil personas no terminaron la primaria y más de 184 mil dejaron inconclusa la secundaria.
Esta situación implica que una proporción importante de la población adulta carece de los estudios básicos obligatorios, lo que limita sus oportunidades de empleo, acceso a mejores ingresos y desarrollo personal.
Los mayores niveles de rezago se concentran en municipios del centro y sur del estado, particularmente en comunidades rurales e indígenas de Bacalar, Felipe Carrillo Puerto, José María Morelos y diversas localidades de Othón P. Blanco.
Entre los factores que influyen en esta problemática destacan la dispersión poblacional, condiciones de marginación social y las dificultades para acceder a servicios educativos en algunas zonas alejadas de los centros urbanos.
A ello se suma el crecimiento demográfico acelerado que registra Quintana Roo debido a la migración proveniente de otras entidades del país, fenómeno que representa una presión constante para ampliar la cobertura educativa y fortalecer los programas de alfabetización y educación para adultos.
Autoridades educativas reconocen que, si bien los avances en alfabetización son significativos, el desafío más importante sigue siendo reducir la deserción escolar y garantizar que jóvenes y adultos concluyan la primaria y la secundaria.
Los especialistas coinciden en que el combate al rezago educativo será determinante para mejorar las condiciones de desarrollo social y económico de miles de familias quintanarroenses durante los próximos años.






















